¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Algunos artistas representan este momento como con lenguas de fuego que brotan por encima de las cabezas de los apóstoles. Quizás por expresar esa gran fuerza que experimentaron con la llegada del Espíritu Santo. A lo mejor nos puede ayudar mejor la referencia que hacía
S. Antonio María Claret a esto mismo, señalando que le quemaba el corazón, que sentía un deseo inmenso de compartir la Buena Noticia: “que Dios ha dado su vida por nosotros y que nos ama inmensamente”. Sentía que el corazón le ardía por dentro y lo lanzaba a misionar por todo lugar donde quisieran escucharlo.
De todos modos, hay una cosa común, todos han perdido el miedo al ridículo, a no ser aceptados, a que no los entiendan…el deseo de compartir esta gran experiencia, puede más que cualquier condicionante exterior.
Aquí está la diferencia en ser un “pseudocristiano” o en ser un “cristiano de verdad”: en no hacer caso al miedo. Sólo tener un temor, el temor a Dios por no cumplir su voluntad. El resto…miseria
Revisemos por tanto en nosotros ese deseo, ese ímpetu por compartir y comunicar el evangelio, sí, aquello que ha dado sentido a nuestras vidas,a nuestros momentos de gozo, de dolor, los de tristeza, los de alegría, a nuestro trabajo diario, tan pesado y monótono…
Hoy nos pide el Señor sobre todo que confiemos en Él, y algo muy importante, nos pasa el testigo para que seamos nosotros quien anunciemos la Buena Nueva, nos necesita y no podemos quedarnos de brazos cruzados…
¡¡¡Ahora nos toca a nosotros correr el relevo!!!
ÚLTIMO PASO: ACTIO
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