¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Zaqueo busca a Jesús, pone interés en ello, utiliza los medios a su alcance… Nosotros, inmersos en la era de las comunicaciones, con acceso a todo tipo de información, posibilidad de acceder a los sacramentos, a asesores y a nuestros hermanos de comunidad…
¿Realmente aprovechamos los medios para encontrarnos con Jesús?
¿Dejamos en cambio, que se enfríe nuestra relación con Dios, por que sí…?
Jesús, en su misión, vino a salvar, sea quien sea, da igual, publicano o maestro de la ley. A todos sin distinción vienen a darle la plenitud de su existencia: “El hombre está hecho por amor y está hecho para amar; vive en la medida en que ama”.
Para Jesús, el hermano no es un artículo que haya que tolerar, es un medio para vivir.
Igual para nosotros, si dondequiera que encuentras al hombre lo amas, automáticamente introduces en ese amor, el Amor de Dios, la liberación del mal, la admisión del bien. Con nuestro amor hacia el otro, (también en aquellos que nos parezcan advesos, serios, cerrados…, tengamos claro una cosa, la maldad no se derrota a cañonazos, se “desenvenena” con el amor…) provocamos una respuesta, la comunión con el hermano, el amor que va y vuelve, te lleva a poner en común los bienes espirituales y materiales.
Esa fue la forma de evangelizar a Zaqueo, no tuvo que pedirle nada, sólo amarlo.
Así que, ¡¡Ánimo!! queda mucho por hacer en esta vida no hay que matar el tiempo, ni planificar grandes obras de evangelización, basta con ponernos de verdad a amar y eso es lo que transforma. Así seremos verdaderos colaboradores del Señor, dando la plenitud de su existencia a quien la había perdido.
¿Realmente aprovechamos los medios para encontrarnos con Jesús?
¿Dejamos en cambio, que se enfríe nuestra relación con Dios, por que sí…?
Jesús, en su misión, vino a salvar, sea quien sea, da igual, publicano o maestro de la ley. A todos sin distinción vienen a darle la plenitud de su existencia: “El hombre está hecho por amor y está hecho para amar; vive en la medida en que ama”.
Para Jesús, el hermano no es un artículo que haya que tolerar, es un medio para vivir.
Igual para nosotros, si dondequiera que encuentras al hombre lo amas, automáticamente introduces en ese amor, el Amor de Dios, la liberación del mal, la admisión del bien. Con nuestro amor hacia el otro, (también en aquellos que nos parezcan advesos, serios, cerrados…, tengamos claro una cosa, la maldad no se derrota a cañonazos, se “desenvenena” con el amor…) provocamos una respuesta, la comunión con el hermano, el amor que va y vuelve, te lleva a poner en común los bienes espirituales y materiales.
Esa fue la forma de evangelizar a Zaqueo, no tuvo que pedirle nada, sólo amarlo.
Así que, ¡¡Ánimo!! queda mucho por hacer en esta vida no hay que matar el tiempo, ni planificar grandes obras de evangelización, basta con ponernos de verdad a amar y eso es lo que transforma. Así seremos verdaderos colaboradores del Señor, dando la plenitud de su existencia a quien la había perdido.