ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?

(hombre, 3 hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Quizás lo que le faltaba al joven rico era tener un verdadero encuentro con Jesús, entender que Dios es Amor.

Las normas, cumplir la ley, si lo haces por imposición, se hace cuesta arriba, te cuesta ser feliz.

A mí me pasaba cuando me hablaban de mantener la pureza en la relación con mi pareja, tanto cuando estaba en el noviazgo como ya, con 26 años de matrimonio. Todo parecía ser un freno al disfrute y gozo de la sexualidad con mi pareja, me rebelaba, me hacía sentir sucio, infeliz, ¿por qué ir contracorriente?… hasta que descubrí que sólo era por amor, que así podría amar mejor a mi novia y que me serviría en el futuro. Quizás os parezca anacrónico lo que estoy diciendo, a mí me ha ido bien, usar la sexualidad por placer y sólo por eso, sin más perspectivas, no me llenaba.

¿Y qué tiene que ver esto con el joven rico? Pues que cumplía los preceptos, pero por imposición, no por amor a Dios.

¿Nunca te ha pasado, al recibir un regalo de un amigo, que también tú has sentido la necesidad de hacerle otro?. Si te sucede a tí, imagínate a Dios, que es Amor. Dios no se comporta así para enriquecerte o para enriquecernos. Lo hace porque cuanto más tenemos, más podemos dar, para que, como verdaderos administradores de los bienes de Dios, hagamos circular todas las cosas en la comunidad que nos rodea. Procuremos sobre todo amar a los demás, al prójimo que tenemos al lado. Si lo hacemos, podremos experimentar un efecto insólito, inesperado: nuestra alma se inundará de paz, de amor, de alegría pura, de luz. Sentiremos que las cosas que nos atan, que nos hacen ser esclavos de ellas, (rico no sólo es en lo material, también puede ser de nuestro ego, celosos de quien está cerca, de no querer compartir su amor por nosotros, ricos de nuestros gustos, de lo que nos apetece…) las vamos dejando atrás por amor.–


Publicado

en

por

Etiquetas: