ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?

 

(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Se acerca la semana más importante para los cristianos. Es la que nos lleva a celebrar la resurrección del Maestro. Veamos esta ocasión tan excepcional de confinamiento, como un fortaleza. Nos va a permitir vivir estos días de manera diferente, alejados del “ruido” que suele rodearnos allí dónde vivimos.

Para actuar durante toda esta semana.

·Cuidemos la ambientación de casa, con pequeños símbolos que nos ayuden a rememorar lo que vivimos en estos días. Podemos incluso crear un rincón especial para imbuirnos en esta semana de Pasión, en soledad o acompañados.

·Hagamos nuestro horario “especial Semana Santa”. Incluyamos en él todas las acciones que espiritualmente nos puede hacer bien y acercarnos a Dios: liturgia de las horas, viacrucis, oración especial con María, hora santa, oficios en cualquier medio de comunicación, momentos de contemplación, lectura específica que nos haga rememorar lo que vivimos, tiempo de perdón por las veces que negamos al Señor o lo entregamos, meditación….

·Llenemos nuestra semana de acciones dirigidas a los que comparten estos días con nosotros. Pueden ser pequeños o grandes gestos de amor… Cada cual cómo estime oportuno en función de los que le rodean o con los que puedo contactar. Podemos incluso hacernos un calendario, dónde los recojamos, junto con el versículo de la Palabra que me/nos motiva a ello… Sería estupendo encajarlos en cada día, en función de la invitación que recibo desde la Palabra.

Llevemos la alegría, como los que recibieron a Jesús al entrar en Jerusalén. Sintamos que salimos a su encuentro en el hermano.

Acompañemos, como los discípulos a Jesús hasta Getsemaní, pero no nos quedemos dormidos.

-Aportemos la fe, ante cualquier miedo o angustia, cómo Jesús nos enseñó en su momento de oración en el huerto.

Sirvamos con humildad, como Señor al lavar los pies a sus discípulos.

Compartamos y repartámonos, como sucedió con el Pan en la Última Cena.

Callemos, como Jesús ante Pilato.

Ayudemos, como el Cirineo en el camino del Calvario.

Perdonemos, como el Señor desde la cruz.

Sembremos esperanza, nada acaba en la muerte. Tras ella nos llegará la resurrección.

Y…“Verdaderamente este era Hijo de Dios”


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