¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Al igual que en la vida de Zaqueo había mucho que mejorar, también en nuestra vida podemos y debemos sentir esa necesidad de mejora. Pero solamente podremos lograrla encontrándonos con Jesús.
Para vivir y actuar desde lo que se nos ofrece en este Evangelio
– BUSCA TU ARPBOL Y SÚBETE A ÉL. No nos quedemos pasivos en medio de esta sociedad. Busquemos el “árbol” necesario para encaramarnos y poder ver a Jesús. Zaqueo se sintió muy atraído por Él. Recuperemos esa ganas de encuentro con el Señor, de verlo…Será el Maestro quien acabe encontrándose contigo. Él quiere alojarse en nuestra casa, en nuestro interior. Acojámoslo hoy en casa y nos llegará la salvación.
– AMA A TODO SER HUMANO. Jesús echa por tierra su reputación por amar a Zaqueo. Todos murmuraban, pero Él no se centra en el mal que ha hecho Zaqueo, sino en lo bueno de su persona.
Acerquémonos a quién es rechazado por cualquier motivo sin miedo, arriesgando. Creamos en las posibilidades de cualquier ser humanos como lo hizo el Señor. Incluso en aquellas posibilidades que la propia persona no sabe que las tiene porque no las ha descubierto. Nuestra tendencia suele ser la contraria, incluso con nosotros mismos. Es esta la forma en la que Zaqueo se siente amado.
– DAR LA MITAD…DEVOLVER. Liberemos nuestra vida de la ambición de tener. Estamos más inmersos en ella de lo que creemos. Somos arrastrados por infinidad de necesidad creadas a un consumo nada responsable que va en función de nuestras posibilidades y no en función de lo que realmente nos hace falta.
Liberémonos de lo que nos amarra, reutilicemos, distingamos lo que necesitamos de verdad (es muy poco).
Y… seamos generosos con los que tenemos, compartamos. Esa es la justicia que necesita nuestro mundo. Hay suficiente para todos, pero se “acumula” en algunas casas como la de Zaqueo.
El hijo del hombre ha venido a buscar lo que estaba perdido.