¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Os proponemos para actuar desde lo que nos marca este Evangelio…
APRENDER A PEDIR: Con fe, con confianza. “Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros, ten compasión de mi…”. Cierto es que Él sabe ya todo lo que necesitamos. Sin embargo, nosotros necesitamos pedirlo. La petición requiere, por nuestra parte, una reflexión, organizar las ideas, aclarar, priorizar… Necesitamos expresar emociones, sentimientos, necesidades…pero también necesitamos confiar, abandonarnos…Son muchas las “lepras” que tenemos.
APRENDER A DAR GRACIAS: Seamos agradecidos. Pensemos en cuanta gente de nuestro alrededor nos hace o nos ha hecho bien con su ejemplo, con su cariño, con su ayuda…Busquemos momentos para acercarnos hasta ellos y darles las gracias. Agradecer nos hace humildes. Seamos agradecidos. Estemos atentos durante el día para agradecer a Dios todo lo bueno que nos regala. Démosle gracias cada vez que lo sintamos de corazón. Es mucho lo que nos ofrece desde la Palabra, desde los dones que nos ha dado, desde el Espíritu, desde los pequeños o grandes milagros de cada día, desde su obra en nosotros… No ser agradecidos con el Padre implica que no valoro lo que me da, o que estoy siendo presa de la indiferencia o de la falta de fe. No dejemos que pase desapercibido nada de los que Dios nos ofrece. Agradezcámoslo. “Levántate, vete; tu fe te ha salvado”.