¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Los fariseos volvieron a preguntar al ciego esperando recibir otra respuesta, la que a ellos les venía bien. A ellos no les interesaba la verdad, o lo que es peor, identificaban la verdad con sus opiniones y creencias.
Nosotros cuando percibimos, escuchamos a los demás, inevitablemente, ponemos un filtro a sus actos y palabras. No vemos y escuchamos su verdad, sino una interpretación de la misma por nuestra parte. Interpretación que en muchos casos está cargada de prejuicios.
Esa es nuestra propuesta para esta semana: intentemos despojarnos de nuestras opiniones hechas, del pensar éste es de la manera que yo concibo, independientemente de lo que haga o su boca pronuncie…Intentemos ver con ojos nuevos, como los del ciego tocado por Jesús. Quizás nos duela o sorprenda lo que descubramos, pero merece la pena, porque es el camino que lleva a la verdad.