¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Vivimos en comunidad, gracias a Dios, y Él quiere que lo hagamos así y que nos santifiquemos de esta manera, salvo excepciones en vocaciones muy particulares. Pero esto no deja de ser duro, requiere de nosotros un esfuerzo por conquistar la libertad que realiza plenamente nuestra personalidad. Para ello, Jesús nos pide que trasloquemos completamente nuestros valores, quitándonos nosotros del centro del mundo y rechazando la búsqueda del interés personal. Os propongo algunos ejercicios:
1.- Saber callar por amor: callar ante quien nos ofende no es para nada debilidad, es grandeza y de la “güena”. Un silencio seco ante quien murmura no es cobardía sino el mejor reproche. ¡Qué cansino es el “sermoneo” y que atrayente llega a ser el amor silencioso!. Ponerle más palabras encima a quien viene lleno de dolor y problemas no será amarlo, sino desbordarlo.
2.- Experimentar la libertad que da, el no envidiar: la envidia, aparte de ser uno de los pecados más frecuentes y que más destroza una comunidad, es algo que se pena en vida, te corroe por dentro, no te deja tranquilo, observas con deseo, anhelas lo que no tienes… Trata, desde el “estar en Jesús”, de prestar más atención a las necesidades del otro, usemos nuestras energías para hacer felices a los demás Por este camino de liberación del egoismo, podremos crecer en humanidad y conquistar esa libertad. Todo es común, somos débiles o fuertes, según toque, por eso ni creernos más ni menos.
3.- El fin justifica los medios, aunque éstos no sean perfectos: en nuestras parroquias, en nuestras comunidades, el fin (evangelizar, recoger fondos, ayudar a los desfavorecidos, caminar en la fe…en definitiva hacer presente el Reino) requiere de mucha paciencia, mucha serenidad, contar hasta 10, disculpar siempre… Qué más da la incorporación de obreros de última hora, qué más da quien se lleve los apláusos, las flores… Sólo nos importa Jesús quien ve en lo escondido y ante quien daremos cuentas en su dia.