¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
En demasiadas ocasiones, nos encontramos cansados y agobiados, desesperanzados, llevamos una vida sin rumbo o sin sentido. Y si nos paramos a recordar los momentos en que nos hemos sentido así, no mirábamos con los ojos del que tiene fe, ni razonábamos con criterios de Evangelio, ni vivíamos desde el ejemplo de Jesús.
Para actuar desde el Evangelio de esta semana…
-Alabemos a Dios, demósle gracias durante todo el día, por lo mucho que nos regala, por lo mucho que nos enseña desde su Hijo… ¡Siempre hay motivos para darle gracias!
-Busquemos la sencillez: Procuremos mirar dentro de nosotros para caer en la cuenta de lo que nos aleja de lo sencillo. Quizás nos hagamos conscientes de que andamos llenos de cosas del mundo, necesidades creadas, poses para que nos aplaudan, de poder, de lo material, de autosuficiencia… Todo ello nos hace crear un “Dios” a la medida, que se parece a nosotros y encaja en nuestra realidad. También nos mantiene como centro de nuestro propio mundo, sin conexión al Reino de Dios y la verdad que desde Jesús se nos ofrece…
-Vayamos hasta el Señor: Postrémonos ante Él sin medida de tiempo. Hablémosle, escuchémosle con inmensa atención. Acojamos su Palabra como si la escuchásemos por primera vez, procurando no ponerle interferencias…. Escuchémosle también en los signos que nos ofrece… Rindámonos a su oferta de vida sin ataduras ni miedos.
-Aprendamos de Él: Que conozcamos a Jesús y lo que hacía, no significa que hayamos hecho nuestras, actitudes suyas fundamentales para la vida como la paciencia y la humildad. Entrenemos sin descanso para hacer que aquello que está en mi memoria, en mi conocimiento… pase a formar parte de mi conducta, de mi comportamiento… de manera que se me identifique por cómo actúo, por lo que he aprendido de Jesús… Ejercitemos la paciencia con los que nos rodean, la humildad en nuestras acciones… y también la justicia, la verdad, la mansedumbre, la confianza… el amor…
Dejémonos liberar por el Señor y por su Buena Noticia. En el encuentro con Él está el verdadero descanso y la auténtica Vida. No hay gozo más grande.