¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
En el dia de la Ascensión del Señor, me pongo en el pellejo de aquellos discípulos que vacilaban. Para ellos tuvo que ser un marrón el que definitivamente el Maestro dijera: “Hasta aquí, ya me voy con mi Padre, ya no me apareceré más, ahora empieza vuestra labor…” Y es que yo soy de los que a veces quiero tenerlo todo controlado, hacer, sí, pero tú a mi lado, por si acaso… Esa podría ser la sensación de estos discípulos “dubitativos”.
Es una sensación parecida a cuando murió mi padre relativamente joven, terminé la carrera unos años antes, la misma que él para más inri, donde era fundamental su experiencia para aprender de él. Me había casado unos años antes, empezaba una vida nueva, pero profesionalmente hablando, comenzaban a venir las dudas, los problemas cómo abordarlos, cual sería su mejor solución… La muleta de mi padre se hacía indispensable y no quería dejarla por nada.
En mi vida personal, nueva casa, hipoteca, coche, primer embarazo…puff, ni qué decir, aún era más indispensable su ayuda. Y con una enfermedad repentina, fallece en 4 dias. Los apoyos acabaron de golpe.
Fué entonces cuando empecé a valorar y a sacarle jugo a sus consejos de antes de morir, a la honestidad y responsabilidad en el trabajo, a la importancia de la familia, a la relación con Dios… Se hizo y aún se hace, más presente que antes en mi día a día. Pero ese morir para vivir otra vida, a mí me hizo madurar mucho más rápido. De acuerdo que me costó tomar decisiones en las que me sentía huérfano, y que fué duro sentirme sólo, pero como dice el Señor, sientes físicamente esa soledad, pero en mi corazón, sentía que me acompañaba desde el cielo.
Sus “encargos” en vida permanecen en mí y jamás los traicionaré.
En este pasage del evangelio, el Señor nos pide que seamos guardianes de sus mandatos y que asumamos, “cogiendo el toro por los cuernos”, nuestra labor de dar a conocer la Buena Noticia para que conozcan a Dios. Pues manos a la obra!!!