¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Aesús para que tuviésemos la Luz, se hizo ciego. Para que sintiéramos la unión, llegó a sentirse separado del Padre. Para que poseyeramos la Sabiduría se hizo “ignorancia”. Para que nos revistiésemos de inocencia, se hizo “pecado”. Para que tuviésemos esperanza, casi se desespera Él…Para que Dios Padre estuviese con nosotros, Él llegó a sentirse lejos del Padre. Para que fuese nuestro el cielo, sintió el infierno…Fué probado en todo, se hizo uno con la persona más despreciada y pobre, nació y murió como nacen y mueren los últimos…
La ruta a seguir está marcada. Con el Espíritu Santo, nos da los dones para no fracasar en nada de lo que hizo Él. Las huellas que dejó Jesús, en muchos casos son detectables. Preguntémonos contínuamente, ante los diversos acontecimientos de la vida: “¿Qué haría Jesús en esta situación? ¿Cómo trataría a esta persona, daría la vida por ella o la trataría con un puntapié…?
La gran mayoría de las veces encontramos la respuesta.
La ley de oro: “haz a los demás aquello que te gustaría que te hicieran a tí”nos hace ponernos en el lugar del otro…casi nunca falla.
Tratemos de buscar siempre la solución que más nos cueste, no la más fácil o cómoda, quizás así también acertaremos
Y si ni aún así sale, hagamos un oración, pongámoslo en las manos de Jesús, confiando en que Él nos ayuda y todo lo permite es para nuestro bien
Hay otras veces que está más difuminada la respuesta, sobre todo cuando el perfume del dolor empieza a percibirse… Si el dolor y la persecución se manifiestan…probablemente vayamos por buen camino, el de la Verdad y la Vida.