ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Qué responsabilidad…!!! Puede que este encargo nos acongoje, pero debemos partir de que nuestra fe no es fruto de la sabiduría humana sino del poder de Dios (así se expresaba S. Pablo a los Corintios, sin recursos y temblando de miedo,  procurando dejar de lado alardes de elocuencia o persuación, confiando en la labor del Espíritu).
A veces, nos pasa que la responsabilidad nos atenaza, no deja salir de nosotros aquello que de verdad da el testimonio.
Recuerdo actividades misioneras con mi comunidad en las cuales estábamos supernerviosos con los preparativos, malas caras, pequeñas murmuraciones y faltas de amor afloraban por ese mal… Nos tuvimos que parar a reflexionar sobre qué era lo realmente importante, el tener un buen ambiente entre nosotros o estar extresados, el que cada uno fuera a su bola o que en cambio se note un clima de unidad y amor recíproco. Al final, nos dábamos cuenta que sólo lo segundo cuenta, eso es lo que de verdad sala, da luz y actúa como fermento.
Hace poco una persona me confesaba su conversión gracias a nuestro testimonio. Se me ocurrió preguntarle qué le llamó concretamente la atención y no supo especificar en concreto qué cosa puntual fué. Lo principal, según él, fué el ver el ambiente entre nosotros, el clima de servicio y amor recíproco. Eso me hizo pensar en nuestra forma de preparar las actividades. Parece que se lleva más ahora trabajar en la sombra, que no se nos vea…Probablemente ese sea el peor error que cometamos y que nos escudemos en  una falsa modestia que lo único que hace es enmascarar nuestro miedo a dar un testimonio visible. Hay que estar, hay que testimoniar en grupo, cuidando las formas, los gestos, los detalles y dejar que el Espíritu se revele por que Jesús está en medio nuestro. Los cristianos necesitamos de los cristianos y por ello es importante compartir con otros grupos o parroquias aquello que se haga conjuntamente. Todo ello favorece nuestra autoconversión y una pastoral de visibilidad muy necesaria en nuestro mundo.


Publicado

en

por

Etiquetas: