ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Estos días que ahora nos llegan son eje fundamental de nuestra fe. Es por eso que debemos hacer como cristianos un esfuerzo especial para no dejarnos arrastrar por el ruido que nos rodea (descanso, diversión, tradición, fiesta…), aún estando en medio de todo ello.
Actuemos durante esta semana intentando que no pierda su “apellido” de santa. Quizás nos puede ayudar el tener presentes una serie de palabras clave.
-ORACIÓN: Dedica estos cada uno de estos días tiempo especial a la oración. Retírate como Jesús lo hizo a tu “huerto de los Olivos”. Busca tu espacio personal para ello. Y si puedes en algún momento hazte acompañar como él de alguien más.
-AMOR: Colma esta semana de pequeños actos de amor que esponjen tu corazón y tu alma… No desaproveches ninguna oportunidad que se te presente en el día e incluso busca esas oportunidades de amar. Solo desde lo pequeño podremos aprender a amar a lo grande. Ofrece cada noche a Jesús crucificado esos actos de amor. Será la mejor forma de decirle que le amas.
-DOLOR: Piensa en todos los dolores que hay en el mundo, en cuanto sufrimiento, en cuantos crucificados nos rodean… Hacemos muy poco o nada por rescatarlos. Y nuestra falta de acción contribuye en gran parte a que sean crucificados. Procura tomar determinaciones serias de compromiso y servicio, en consonancia con Aquel a quien seguimos. Y para no dejarlo para mañana, acércate en estos días hasta alguien que esté sufriendo el dolor de la pobreza (por la falta de medios que cubran sus necesidades, por la exclusión social, por la soledad…). Busca la forma de paliar su dolor.
-ANGUSTIA: Date cuenta de aquello que te provoca angustia, que te da miedo. Analiza si te paralizas o enfrentas a esa angustia y sigues adelante con confianza en Dios, dejando que se cumpla su voluntad.
-SERVICIO: Revisa tu vida de servicio. Hazte planteamientos serios, desde la radicalidad que tuvo el propio Jesús. Procuremos estar bien atentos a los que nos rodea, a sus necesidades (de escucha, de apoyo, de ayuda concreta…). Intentemos servir sin quejas. Y si es posible hagamos nuestros, parte de nuestra vida, alguno de esos servicios concretos.
-SEGUIMIENTO: Si no lo haces, celebra la Eucaristía cada día de esta semana santa. No perdamos de vista a Aquel a quien seguimos. Escuchemos su Palabra. Pasemos tiempo a solas con Jesús Eucaristía que se parte y se reparte… El nos acompaña en el camino y nos invita también a darnos…
-NEGACIÓN: Hazte consciente de todos los momentos en los que niegas que conoces a Jesús, que eres cristiano, con tus palabras o con tus actos. Toma determinaciones de aquello que debes cambiar…
-EXPRESIÓN: Las calles se llenan en estos días de esculturas llenas de expresión que nos facilitan adentrarnos con la imaginación en lo que debió sucederle a Jesús de Nazaret. Si tienes la oportunidad, procura aprovechar las imágenes que vas a ver,  para tu vivencia personal de estos días. Haz silencio interior en medio del ruido. Deja que te hable lo que observas. Incluso el propio bullicio, la forma de ir y venir de la gente, puede sobrecogernos asimilarlo a lo que ocurriera cuando el propio Jesús viviera esos momentos tan duros…
Y por último… ORGANIZACIÓN: Para tener en cuenta todas las palabras anteriores y todas las acciones que se nos invita a hacer, preparemos un calendario personal dónde se incluya cada momento que pretendemos vivir, para interiorizar la pasión de Jesús. Llénalo de tus acciones personales, concretas. Todo lo que te ayude a hacer de estos días estímulo para tu fe, vivencia intensa y profunda de ella, amor a Cristo, nuestro Señor.


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