ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Quizás en demasiadas ocasiones, Dios espera de nosotros un fruto que no llega. Quizás en demasiadas ocasiones, no queremos dar ese fruto por comodidad, por desesperanza, por apatía, por miedo…, aunque solemos decir  y hasta nos convencemos, de que no podemos dar fruto. El que no puede quizás es que no lo quiere suficiente todavía…
“Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto.”
Os proponemos esta semana de Cuaresma buscar tiempo para pararnos a reflexionar sobre los frutos que se nos piden que demos y que gracias a las cualidades que se nos han regalado, podemos dar, pero que no estamos dando todavía. Hagamos el esfuerzo de buscar el método y las ganas para “cavar” en nuestra propia tierra y echar el “estiércol” necesario para que, desde el compromiso concreto, sí demos frutos. Pongámonos manos a la obra. No lo dejemos para mañana. Ese fruto es esperado.
Pidámosle al Señor la sabiduría del viñador, para saber qué tenemos que hacer para que ese fruto sea abundante y la constancia para hacerlo.
Dediquemos también algún tiempo a dar gracias a Dios por los frutos que ya vamos dando. Reconozcamos su gracia en esos frutos. No tengamos reparo en reconocerlos. Aceptamos lo bueno que hay en nosotros con la intención de hacer que se multiplique.
Y si se presenta la ocasión, estemos dispuestos a colaborar en lo que se nos pida o veamos conveniente, para que otros hermanos, cercanos a nosotros, tengan la dicha de producir su fruto.


Publicado

en

por

Etiquetas: