¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
¡Qué dichoso debe sentirse el que después de leer este pasaje cierre el evangelio y diga: Hoy, en mí, se cumple la escritura!
Sí, no es una aberración, el Espíritu Santo nos llama a cada uno a realizar la labor a la que vino Jesús a la tierra. Nosotros debemos ser continuadores de su misión:
– para anunciar el evangelio a los pobres (para darles la esperanza que necesitan ante su pobreza, material y espiritual y eso también debe hacerse con hechos, vistiendo al desnudo, dando de comer al hambriento…),
– para anunciar a los cautivos la libertad ( encarcelado uno sigue siendo libre por que el corazón del que ama al Señor jamás perderá la libertad de amarlo. Jesús nos ha enseñado a ser libres, a no apegarnos a nuestras ideas, a nuestra manera de pensar, a no ser esclavos del dinero, del trabajo…)
– y a los ciegos, la vista (el poder ver más allá del dolor es el mayor regalo que Jesús nos enseñó, la Sabiduría del que escucha la Palabra y la hace suya, es quien quita la mayor ceguera en este mundo de ciegos espirituales.
– Para dar libertad a los oprimidos (el consuelo y la ayuda al oprimido, junto con la lucha contra la injusticia, debe ser nuestro caballo de batalla cada dia)
– Para anunciar el año de gracia del Señor. Una vez que uno descubre cual es su misión en el mundo y con la que se siente cada dia más feliz, no puede parar de dar gracias y alabar al Señor por esta revelación.
Ojalá se nos quedaran mirando, como a Jesús, al leer este evangelio como diciendo: “creo que esta persona acaba de encontrar el significado de su vida.!”