¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Que complejo se nos hace a veces mantener el rumbo de lo que debe ser nuestra vida cristiana. Es muy fácil dejarse arrastrar sin darnos cuenta, aunque nos pueda parecer incluso que somos y actuamos de manera diferente a la humanidad que nos rodea (cuando la mayoría de la veces solo nos separan pequeños matices…) Aquel que sigue de verdad al Hijo de Dios, desentona en la sociedad (al igual que a Él le ocurrió), no pasa para nada desapercibido, revoluciona, cuestiona… Hemos de aprovechar este Adviento para prepararnos a conciencia para la venida del Señor a nosotros, para que renazca en nosotros con fuerza y nos lleve a ser seguidores suyos, valientes, comprometidos, con fe…
Para actuar esta segunda semana de Adviento, es Juan el que nos recuerda: “Preparad el camino del Señor” Y no hay mejor forma de hacerlo que desde la ORACIÓN, desde el silencio recogido, que puede escuchar para llegar a conseguir (como nos dice Juan), allanar los senderos, elevar los valles, descender los montes y colinas, enderezar lo torcido e igualar lo escabroso. Es decir, desde esa escucha a través de la oración intensa, podremos eliminar aquello que nos hace tropezar en el camino, que nos aleja de lo esencial; podremos salir de la desesperanza, de la hondonada de la mediocridad o del vacío de lo mundano; podremos bajar de nuestra prepotencia, de nuestra vanidad, de nuestra avaricia o egoísmo o envidia…; podremos enderezar el rumbo alejándonos de la hipocresía en la que a veces nos movemos, separándonos del aburguesamiento…; podremos crear espacios para la igualdad, para la justicia, ….
Pero no olvidemos en el actuar de este Adviento, a partir de esta semana, transformarnos también en la voz que grita “preparad el camino al Señor”, a todos los que nos quieran escuchar. “Y todos verán la salvación de Dios”. Todos veremos la salvación de Dios, desde nuestro cambio, desde nuestro crecimiento personal, desde nuestro avance, desde nuestra conversión.
LO QUE HEMOS VISTO Y OIDO
(por equipo coordinador)
Ven pronto a mi vida, porque sin ti todo me cansa.
“Ven Señor Jesús” de Hermana Glenda