¿Qué nos hace decir el texto?
(Mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Señor Jesucristo y Dios Bueno Misericordioso,
te damos Gracias porque hoy Tú nos invitas
a ser sencillos y humildes para estar junto a Ti,
siendo discípulos tuyos en la cotidianidad de la vida.
Tú nos llamas hoy a un servicio continuo con los demás,
siguiendo tu ejemplo de entrega y servicio, por Amor.
Ayúdanos a cuidar cada día los pequeños detalles con todos,
sirviendo siempre con cariño a cada hermanos nuestro,
para así acogerte a Ti con Alegría en nuestro corazón,
cada vez que acogemos a uno de nuestros hermanos
más débiles y necesitados de nuestro servicio y ayuda,
para así lograr mostrarles tu Amor y Misericordia.
Ten Misericordia de nosotros, danos un corazón humilde,
y no nos dejes caer en la tentación de la prepotencia,
ni en la de buscar la comodidad, seguridad o egoísmo.
Ayúdanos, Dios nuestro, a ser serviciales, entregando a otros
nuestro tiempo, nuestra ayuda y los dones que Tú nos das
para ser compartidos con los demás con generosidad.
Te damos Gracias, Señor Jesucristo y Dios nuestro,
porque hoy Tú nos enseñas que la grandeza de la vida
consiste en ser humildes y no en estar en lo más alto.
Nos enseñas que lo más grande que llena nuestro ser
es seguirte a Ti, siendo fieles a Tu Amor cada día,
para mostrarnos tu camino de acogida, servicio y ayuda
con cada hermano, y en especial, con los más necesitados.
Ábrenos nuestro corazón a Ti, con tu Ternura y Misericordia,
para colocar el servicio a cada persona por encima de todos
nuestros egoísmos, prestigios, deseos de poder, comodidad,
o cualquier tipo de ambición que nos aleje de tu Amor.
Ten Misericordia de nosotros y danos Tú cada día
la disponibilidad necesaria para servir siempre con alegría,
de modo gratuito y desinteresado a cada hermano nuestro,
y cumpliendo siempre tu Voluntad, por amor a Ti y los demás.
Amén