¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Señor Jesucristo y Dios nuestro, Tú eres nuestro Buen Pastor
y sólo en Ti nuestra alma encuentra descanso,
porque Tú nos guías y acompañas siempre por Buen camino.
Te damos Gracias porque Tú, Dios nuestro, nos enseñas,
con calma y con paciencia, el estilo de vida de tu Evangelio
que Tú deseas que sigamos para ser feliz, llenarnos de tu Paz,
y encontrar la Salvación que Tú nos entregas porque nos amas.
Gracias porque Tú nos cuidas con tu Amor y Ternura.
Gracias porque tu Misericordia es eterna y nunca nos abandonas.
Ayúdanos Tú a intimidar contigo a través de la oración
para estar siempre atentos a tu Palabra que nos llena de Vida.
Sólo junto a Ti, Señor Jesucristo y Dios nuestro,
nuestra debilidad se transforma con la ayuda de tu Fortaleza,
para predicar a todo el mundo y sin cansancio tu Evangelio.
Ayúdanos Tú, Dios nuestro, a Evangelizar en cada momento,
especialmente entre los más alejados de Ti y los que te buscan,
para llevar tu Buena Noticia a quien más la necesite.
Ayúdanos a aprender de Ti, Jesucristo, el respeto y atención
a cada persona y la buena disponibilidad para servir a los demás.
Danos Tú un corazón amable y sensible con los demás
para conmovernos ante la necesidad de quien necesite
que se le hable de Ti, Dios nuestro, para poder conocerte y amarte.
Ayúdanos Tú a enseñar sin prisas a quien no sabe, con paciencia,
con calma y compartiendo nuestro tiempo con los demás,
acogiendo a todos sin temor a quedarnos sin descanso, por amor a Ti,
y por amor a cada hermano nuestro que necesite encontrarse contigo.
Ayúdanos Tú, Dios nuestro Misericordioso, a ser siempre generosos
para romper nuestros planes, si es necesario, para cumplir tu Voluntad.
Transfórmanos Tú, Dios Bueno, nuestro corazón egoísta
en un corazón dispuesto a entregarse sinceramente a los demás,
compartiendo nuestras cualidades y dando con alegría y generosidad,
nuestro tiempo y todo lo que somos, día a día, y siempre por amor.
Ten Misericordia de nosotros y no nos dejes caer en la tentación
de anteponer nuestro bienestar a las necesidades de los demás,
para así dar gratis lo que de Ti recibimos con gratuidad. Amén