¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te danos Gracias, Señor y Dios nuestro,
porque Tú nos invitas cada día a descubrir
todo lo grande que hay dentro de las cosas sencillas,
y también nos enseñas a vivir con humildad
para animarnos a crecer y madurar en nuestra fe.
¡Gracias por el don de la fe que Tú nos regalas para dar frutos!
Te damos Gracias, Dios nuestro Misericordioso,
porque Tú actúas cada día y reinas en nuestras vidas
para mejorarlas y transformarnos en mejores seguidores tuyos,
y lograr ser cada día verdaderos testigos de tu Amor en el mundo,
siendo, día a día, fieles discípulos tuyos en medio de la sociedad.
¡Auméntanos, Dios nuestro, nuestra fe para convertirnos a tu Amor!
Te damos Gracias, Dios Padre nuestro, porque sólo Tú haces crecer
tu Reino de Vida dentro de nosotros, para mejorar nuestro corazón.
Gracias porque sólo Tú fortaleces nuestra fe para que demos frutos,
y que sean frutos buenos y abundantes para compartirlos con los demás,
y para que, así, todas las personas puedan conocerte y tener Vida en Ti.
Ten Misericordia de nosotros, Dios nuestro, y haz crecer siempre,
tu Reino de vida en nuestro corazón, con la Fuerza de tu Palabra Viva.
Conviértenos a Ti, a tu Amor y Misericordia, con tu Espíritu Dios nuestro,
para que nuestro corazón sea acogedor con quien más lo necesite,
y para que en él guardemos siempre tu Palabra y crezca nuestra fe.
Ayúdanos, Padre Bueno y Dios Todopoderoso, a cultivar y cuidar a diario,
con sencillez, y siguiendo el ejemplo de nuestra Madre la Virgen María,
cada uno de esos pequeños detalles de nuestra vida cotidiana, para así,
cumplir siempre tu Voluntad y no nuestros deseos, haciendo siempre
lo que Tú nos dices al corazón, para aprender a ser “grandes” cada día
practicando la humildad y el servicio a los demás por amor a Ti. Amén.