¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Dios Padre Bueno y Misericordioso, Tú que eres Amor,
te damos Gracias por el regalo de tu Palabra de Vida
y por el don que nos das para poder acogerla en nuestro corazón.
Ábrenos los ojos para mirar la realidad de nuestro mudo
y poder verla de la manera que Tú nos enseñas a mirarla.
Danos un corazón sensible para Escuchar tu Palabra
y hacerla vida en nosotros para encarnarla en el mundo.
¡Ayúdanos Tú, Dios nuestro Misericordioso, a saber mirar para ver
y a saber Escuchar para oír y entender cuál es tu Voluntad!
Te damos Gracias porque tu Reino de Vida está cerca,
en medio de nosotros, y Tú nos invitas a anunciarlo a todos.
No permita nunca que las dudas, temores, debilidades ni ningún mal
nos roben jamás todo lo Bueno que Tú siembras en nuestro corazón.
No permitas jamás que ninguna dificultad, dolor o sufrimiento
nos arrebaten la Alegría de Tu Evangelio ni las ganas de anunciarlo siempre.
No permitas que el dinero, prestigio, poder, placer o comodidades del mundo
nos alejen jamás de Ti ni de la Misión a la que tú nos envías, para comunicar
al corazón de cada persona, la Buena Nueva de tu Evangelio que llena nuestra vida.
Ten Misericordia de nosotros, Dios nuestro, y llénanos de tu Vida
para que nada ni nadie pueda separarnos jamás de Ti ni de tu Palabra Viva,
para escucharla atentamente, acogerla en nuestro corazón cada día,
y así entenderla y dar buenos frutos según lo que Tú desees de nosotros.
Dios Padre nuestro y Todo Bondad, ten Misericordia de nosotros
y danos Tú unos ojos bien abiertos para Ver y un corazón dispuesto a Servir
y sembrar las semillas el Bien común y de tu Reino en nuestro mundo. Amén.