TERCER PASO: ORATIO

¿Qué nos hace decir el texto?

(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)

¡Ven, Señor, invocamos tu nombre!

¡Ven, Señor, ven a nuestros corazones, tantas veces cansados de tanto y tanto girar en torno a uno mismo!

¡Ven, Señor, haz que nuestros corazones vibren, renovados, con el poder de tu Espíritu!

¡Ven, Señor, a nuestras encrucijadas, especialmente en estos tan extraños de pandemia, de miedos, de cambios!

¡Ven, Señor, haz que nuestras decisiones sean luz, ayuda, compasión!

¡Ven, Señor, a nuestras palabras, tan repetidas, tan viejas, tan insignificantes para tantos y tantos que nos encontramos en nuestro convivir y en nuestro quehacer cotidiano!

¡Ven, Señor, haz que nuestras palabras generen esperanza, comunión, alegría!

¡Ven, Señor, a nuestras pequeñas impaciencias!

¡Ven, Señor de la historia y de la plenitud misteriosa de los tiempos!

¡Ven, Señor, a nuestras pequeñas justicias!

¡Ven, Señor del misterio del amor sobre todo amor!

¡Ven, Señor, a nuestras pequeñas fidelidades!

¡Ven Señor del misterio de la presencia que fundamenta y plenifica!

¡Ven, Señor, a nuestras pequeñas responsabilidades!

¡Ven Señor del misterio de la Providencia que sobrepasa cualquier previsión humana!

¡Ven, Señor, a nuestras pequeñas conversiones!

¡Ven, Señor, a nuestras preguntas!

¡Ven, Señor, a nuestros mejores deseos!

¡Ven, Señor de la vida, a nuestras mentes, a nuestros corazones!

¡Ven, Señor de la vida, a nuestras capacidades, a nuestras virtudes, a nuestras carencias!

¡Ven Señor a nuestras familias, a nuestros trabajos, a nuestras ciudades!

¡Ven a nuestra inteligencia compartida!

¡Ven a nuestra libertad compartida!

¡Ven a nuestro amor compartido!

¡Ven a nuestros anhelos de humanidad, de fraternidad, de paz!

¡Ven, Señor, muéstranos tu misericordia y danos tu salvación!


Publicado

en

por

Etiquetas: