¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)
Domingo del DOMUND
¡Señor, aquí estamos, envíanos!
¡Señor, ábrenos a nuevos horizontes!
¡Señor rompe nuestras inercias,
nuestras comodidades,
nuestros miedos
para que cuidemos la vida que nos regalas!
Señor, nos da miedo lo desconocido
y aún más en estos tiempos marcados
por la pandemia.
Pero acaso nos dé más miedo
hacernos las preguntas radicales
que sabemos que hay que hacerse
ante tu presencia
y ante la presencia de la humanidad que sufre.
¡Auméntanos la fe!
Señor, comprender lo que nos estás diciendo
en estos tiempos de pandemia
en un desafío que quebranta
nuestras seguridades…
Reconocer esto es un don
que se convierte en una ingente tarea.
La enfermedad,
el sufrimiento,
el miedo,
el aislamiento
nos interpelan.
Nos cuestiona la pobreza de los que mueren solos, de los desahuciados,
de los que pierden sus empleos y salarios,
de los que no tienen hogar ni comida.
¡Señor, auméntanos la diligencia en el amor!
Señor, nos vemos insignificantes y débiles.
Señor, estamos realmente asustados, desorientados y atemorizados.
Señor, el dolor y la muerte nos hacen experimentar
nuestra realidad humana.
Y a la vez somos conscientes
de que compartimos un fuerte deseo de vida
y de liberación del mal
con todos los hombres y mujeres de la humanidad
esparcida por toda la Tierra.
¡Auméntanos la esperanza!
Nos fiamos de Ti, que nos amas
y has querido contar con nosotros
para llegar al corazón de otros
y mostrarles que eres Amor y Comunión
cuando compartimos, servimos y acompañamos
a los que tienen hambre y sed de vida
y de dignidad.
Señor, queremos ser presencia de tu Evangelio
que sana la dignidad herida
de tantas personas en el mundo.
Señor, Tú puedes hacer de nosotros
presencias, palabras y obras
que te transparenten
ante quienes no te conocen,
ante quienes sufren la injusticia,
el dolor, la enfermedad, la pobreza,
el hambre de pan, el hambre de Vida.
¡Señor, danos la valentía para reconocernos
de verdad signos de tu poder de salvación!
Señor, aquí estamos.
Ábrenos la mente, el corazón y los bolsillos.
Fortalécenos. Amplíanos. Empújanos.
Envíanos.
Además,
hoy día del DOMUND
queremos presentarte hoy, especialmente,
a todos los cristianos perseguidos
al ser testigos de la necesidad
de la conversión de corazones,
mentes,
grupos,
sociedades
y culturas.
Sabemos que los cuidas y los proteges
más allá de lo que nosotros podemos
llegar a entender y nombrar.
Bendícelos con los dones que más necesitan.
Fortalécelos aún más
en la fidelidad a la misión.
Amén.