¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)
Compasión
Señor Jesús,
conociste el corazón humano
con una mirada profunda,
compasiva,
liberadora.
De tu humanidad hemos aprendido
el perdón que tu Padre quiere,
la paciencia que todos necesitamos,
la compasión que transforma el mundo,
la ternura que genera la alegría sentirnos hermanos,
sentirnos hijos de Dios que crecen en humanidad.
Señor Jesús,
tuviste compasión de toda la humanidad
y de todas las personas
que se acercaron a ti.
Por ti sabemos
que el rencor,
la venganza,
el castigo,
la imposición por la fuerza
destruyen las posibilidades
de comunión,
de fraternidad,
de ser semillas del Reino de Dios.
Señor Jesús,
tu santidad se revela en la debilidad,
en la debilidad de tu carne…
¡Qué bien entendieron esto
todos los místicos
de todas las épocas!
Y tu santidad también se revela
en los caminos ocultos del Espíritu
que impulsa la vida
de los que se sienten
pobres y humildes de corazón
y que no pueden callar
ante la fuerza arrolladora
de tu presencia
que se ofrece
allí donde la vida es maltratada.
¡Qué bien entendieron esto
todos los profetas
de todas las épocas!
Señor Jesús,
estamos en el mundo,
somos mundo,
construimos mundo.
¿Cómo acercarnos a Ti,
que deseas reunirnos en un solo cuerpo?
De todo corazón,
ante ti, rezamos.
Sabes quienes somos.
Sabes cómo somos.
Sabes lo que necesitamos
para acercarnos
al cumplimiento de tu voluntad
sobre nosotros,
la misión de evangelizar.
Acógenos.
Capacítanos.
Perdónanos.
Señor Jesús,
Señor nuestro.
Señor de la humanidad…
porque queremos ser semilla
de reconciliación
en nuestra vida cotidiana,
en nuestros trabajos,
en nuestros grupos.
Ilumínanos,
Señor Jesús,
en estos tiempos más que nunca
para que miremos con compasión
al mundo
y a las personas que nos rodean.
Sabemos que siempre se necesitan
personas,
presencias,
acciones,
grupos
y estrategias
que unan,
que generen confianza,
que propongan
que faciliten
que sean
testigos de
es más importante
la bolsa que la vida,
la generosidad que la ambición,
el compartir que la codicia…
Pero en estos tiempos de pandemia,
que hacen aflorar
las verdades y las mentiras
de la sociedad y la cultura en la que vivimos
son más necesarios aún
los gestos y las palabras,
las presencias y las organizaciones,
las leyes y lo políticos
que muestren evidentemente
que se trata de cooperar con lo mejor
de cultivar lo mejor,
de sembrar lo mejor
que habita y se muestra
en los seres humanos:
el perdón,
la paciencia,
la compasión
la ternura
y la lucha no violenta
por la justicia
… La justicia de tu Reino
que es que todos tengan vida
y vida en abundancia.
Amén.