¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Señor y Dios nuestro Misericordioso
porque Tú siempre sales a nuestro encuentro
en el camino de la vida para hablarnos al corazón.
Te damos Gracias porque Tú Vives en nuestro interior,
habitas en nuestro corazón y nos haces entender tu Palabra de Vida
para ser testigos de tu Resurrección en medio del mundo.
Te damos Gracias, Señor y Dios nuestro Misericordioso,
por tu Presencia en la Eucaristía y porque te reconocemos en Ella.
Te damos Gracias por las personas que Tú nos pones cada día,
a lo largo de nuestra vida, para ayudarnos a llenarnos de Ti,
y que nos ofrecen consuelo en los momentos de confusión o debilidad,
ayudándonos a verte en medio de nuestra vida y acontecimientos diarios.
Te pedimos perdón por todos los momentos de dudas en nuestra vida
en los que nos dejamos vencer por el desánimo o la desconfianza,
y por los momentos de incomprensión en los que no logramos reconocerte
en medio de nuestra vida cotidiana caminando junto a nosotros.
¡Ten Misericordia y quédate con nosotros, Señor y Dios nuestro!
Ayúdanos Tú, Dios nuestro, a ser reflejo de la Luz de tu Amor en el mundo,
para comunicar la Alegría de tu Evangelio a las personas que caminen tristes
y que necesiten ser consoladas para llenar su corazón con la Paz y Esperanza
que sólo Tú puedes ofrecer al tener un encuentro personal contigo.
Ayúdanos Tú, Jesucristo Resucitado, Señor y Dios Misericordioso,
a reconocerte en medio de nuestra vida cada día junto a nosotros,
e ilumínanos nuestro interior con tu Palabra Viva que permanece siempre,
para que tu Amor no deje jamás de arder en nuestro corazón, y así,
podamos compartirlo con cada hermano nuestro con los que vivimos. Amén.