¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)
Cristo Jesús,
Alegría de nuestras alegrías,
luz de luz,
Vida de nuestra vida.
Cristo Jesús,
tu luz nos hace ver la luz,
pero muchas veces, es tan difícil
la cantar el canto del Evangelio.
¡Nos cegamos a nosotros mismos,
nos autoengañamos complacientemente,
nos creemos poderosos
según los criterios
de esta cultura
tan injusta
y con tantas tendencias
tan contrarias a la vida!
¡Nos reímos,
satisfechos,
de todo y de todos
aunque estemos
al borde del abismo!
Cristo Jesús,
te compadeces de nuestras cegueras,
tan egoístas,
tan humanas,
tan de corazón de piedra.
Cristo Jesús,
nos haces ver que no sabemos realmente dónde vamos,
nosotros, que nos creemos
tan fuertes,
tan listos,
tan autónomos.
Cristo Jesús,
iluminas a todos los hombres,
especialmente a través
de la santidad
diaria,
callejera,
solidaria
de los que en ti creemos.
Cristo Jesús,
nos revelas la fuerza de la salvación
a través de la sencillez,
de la autenticidad,
de la súplica que surge
de lo más hondo de nuestro ser.
Cristo Jesús,
entrevemos los fulgores
de tu Vida Nueva,
pero nos da tanto miedo
reconocerte,
de verdad
como Señor de nuestra vida
y de la Historia.
Cristo Jesús,
sabemos que no habrá noche
al final de los tiempos:
Tú nos alumbrarás
con tu presencia vivificante,
amor sobre todo amor,
vida sobre toda vida,
santidad de santidades.
¡Auméntanos la fe
que angosta es
la casa de nuestro corazón!