¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, pertenece a movimiento cristiano)
Gracias Dios Padre bueno.
Vienes a nuestra tienda,
a la tienda de mi familia.
Tienes un sueño para nosotros.
Un sueño
que se llama Reino de Dios.
Te abrimos la puerta de nuestros corazones.
Hay días de no-luz.
Hay días de no-paz
Hay días de no-amor.
Pero reconocemos y agradecemos
los muchos momentos en los que la luz brilla
desde dentro hacia fuera,
los muchos momentos
en los que sentimos
que alrededor nuestro
hay personas como ángeles…
y, también, los muchos momentos que,
desde fuera
tu gracia nos baña y nos santifica.
Gracias por tanta paciencia,
por tanta lealtad…
por tus brazos
de padre-madre.
Danos la fuerza
para ser testigos
de tu vida.