¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)
Dios Padre Bueno, ten Misericordia de nosotros
y no nos dejes caer en la tentación
de juzgar ni condenar a los demás.
Dios Padre Bueno, no permitas nunca
que la prepotencia o superioridad
nos aleje del amor del prójimo ni de Ti.
Sólo Tú, Dios Padre nuestro,
conoces en profundidad y en Verdad
el corazón de cada persona.
Dios Padre Bueno y Misericordioso,
haznos dóciles y humildes a Tu Mirada
para descubrir nuestra propia fragilidad
necesitada de Tu Amor infinito que nos salva.
Tu Amor de Padre Bondadoso y Todo Misericordia
nos enseña a ser comprensivos con los demás.
Ayúdanos, Dios Padre nuestro,
a acercarnos cada vez más a Ti
a través de la Oración y tu Palabra de Vida,
para llegar al conocimiento del amor sincero
que no busca nunca el interés personal,
sino que busca siempre el bien común,
la dignidad de cada persona y el beneficio de todos.
Tú que eres Padre Bueno, no permitas
que nos dejemos llevar por las apariencias e impresiones,
y haz que solamente Tu Amor sea nuestro guía. Amén