¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, con un hijo)
Señor, que hoy sienta también tu llamada, tu elección…
Como los “setenta y dos”, a testimoniar tu nombre…
Que asuma también mi tarea, mi misión, a luz de tu Palabra…
Y que llegue a descubrir la importancia de llamarse Hijo de Dios.
La Paz a la que tú me invitas, es una Paz especial y distinta,
digna de ser regalada, y que nos lleva al compromiso de transmitirla, de donarla,
desde la propia vivencia e interiorización.
Y también desde mi fe en Ti, busco la fuerza para superar mis miedos, mis debilidades… y afrontar mi tarea de obrero de tu Reino, porque Tú
me necesitas y me esperas, me acompañas y proteges.
Y esa misión a la que me llamas, a la que me invitas, la instituyes de dos en dos, para que ni siquiera la soledad humana me acobarde, y para hacerte presente en aquellos que también comparten el camino de construir tu Reino. Recibida