¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Dios Bueno y Misericordioso,
porque Tú caminas junto a nosotros
y cada día nos haces sentir tu Presencia
al escuchar atentamente tu Palabra de Vida
que llena de tu Amor nuestro corazón,
y que nos permites compartirlo con los demás,
porque sólo Tú logras hacer arder en nosotros
la Llama Divina de tu Amor y de tu Misericordia
en lo más profundo de nuestro ser.
Te damos Gracias porque Tú estás Vivo
y no llenas de Vida y de tu Paz el corazón.
Gracias porque estás cercano a nosotros
a través de la oración, tu Palabra de Vida,
en la Eucaristía y en cada hermano nuestro.
¡Quédate, Dios nuestro, siempre con nosotros
para que así logremos ser en cada momento
fieles discípulos tuyos, de palabras y obras!
Ayúdanos Tú, Dios Bueno y Misericordioso,
a abrir siempre los ojos de nuestro corazón
para saber mirar al mundo como Tú lo haces,
y poder reconocerte en cada hermano nuestro
que necesite nuestra ayuda para sentir tu Amor,
y en los acontecimientos cotidiano de la vida
en los que Tú estás y caminas junto a nosotros.
Ten Misericordia de nosotros y ayúdanos a ser
buenos evangelizadores y testigos de tu Amor,
para acercar tu Buena Noticia a todo el mundo,
y especialmente, a los que aún no te aman,
simplemente, porque aún no te conocen,
y a los que más necesiten encontrarse contigo
para sentir tu Amor, tu Ternura y tu Misericordia.
Ayúdanos a superar los momentos de dolor, duda,
temor y tristeza en medio de nuestros sufrimientos,
y llénanos Tú, de tu Luz Divina, para lograr verte
en cada persona que convive con nosotros,
que nos conforta y anima en nuestros momentos
de pesimismo, debilidad, desánimo o cansancio.
¡No permitas que nada ni nadie nos separe de Ti
y transfórmanos en fieles y valientes discípulos
de tu Amor, de tu Paz y de tu Misericordia! Amén