TERCER PASO: ORATIO

¿Qué nos hace decir el texto?
(hombre, casado, trabaja, con un hijo)

Que me haga “nada”, Padre, al orar… porque entonces sentiré la fuerza de ser “algo” Contigo…
Que rece desde lo que soy, y no desde lo que hago, porque así es como tú me reconoces…
Que sea temeroso, Señor, de tu juicio de amor, porque así tendré un motivo más para ser coherente en mi compromiso cristiano.
Que mi oración te mire a Ti, para que mis ojos miren y vean al prójimo desde tu Palabra, desde tus valores…
Pero sobre todo, dame fuerzas para que “suba a orar”, como pueda y sepa, porque sólo en la oración descubriré el sentido de postrar mi corazón cristiano ante Ti, y de apagar esos ecos de vanidad que en ocasiones me hacen creerme mejor cuando miro a otros…
Padre, que contemple a los demás con tus ojos porque los míos se ciegan por la luz del camino…y que no “haga” ni “sea” en función de los “otros”, sino a partir de encontrarme Contigo…
Sólo en Ti, encontraré la medida auténtica de mis actos… recibida.


Publicado

en

por

Etiquetas: