¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LOS NECESITADOS
(hombre, casado, dos hujas, trabaja en caritas, pertenece a movimiento seglar)
Hoy, como tantos otros días, comienzo el día con un ritmo bastante alto. Muchas veces tengo la sensación de que al día le faltan horas. Llevo muchos años trabajando en Cáritas en diferentes campos, con personas sin hogar, con familias en situación de exclusión social, realizando tareas de coordinación, etc., y acabas cogiendo un ritmo de trabajo bastante alto, siempre corriendo, ya que la acción social es un mundo que nunca tiene fin.
Pero mantener ese ritmo hace que en ocasiones se me olvide lo importante: que con cada persona con quien me encuentro en mi vida, en mi trabajo, en mi compromiso con las personas en exclusión social, Dios está presente, y que es un privilegio el encuentro con cada uno, porque en el encuentro crecemos los dos, descubrimos los dos nuestro camino. Solo le pido a Dios que mi ritmo, que la propia actividad no haga que el encuentro con cada persona se convierta en una rutina, y que esté siempre preparado a encontrarme con Él en cada persona, especialmente en sus predilectos, aquellos a quienes nuestra sociedad margina.