SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LA FAMILIA
(matrimonio, ambos trabajan, con tres hijos, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Este Evangelio me cuestiona la prisa en la que vivimos, que no nos deja ocuparnos de lo importante. Es una denuncia, estamos dormidos para las cosas de Dios porque estamos muy ocupados en tantos quehaceres… que recortamos de donde no debemos: no nos da tiempo de rezar con los niños, de escucharlos y estar atentos a su crecimiento en valores, en espiritualidad, no nos da tiempo de cuidar nuestro matrimonio como deberíamos,… Parece que pensamos que ya habrá tiempo de eso, pero la realidad es que el dueño de la casa puede venir en cualquier momento … ¡qué hermoso es el Adviento que nos espabila para que estemos en vela, porque ya viene el Señor!


DESDE LA DENUNCIA PROFÉTICA
(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)  

El domingo 30 de noviembre se recuerda de una manera especial a todas las personas sin hogar. Bajo el lema: “Por una vivienda digna y adecuada. Nadie sin hogar”, varias organizaciones se unen para poner de relieve el drama que viven centenares de miles de personas en el mundo (más de 30.000 en España). Desde hace años, varias ONG´S venimos reclamando que se reconozca que el problema va más allá de carecer de una vivienda. Así, y sin ánimo de restarle un ápice de importancia a este hecho, entendemos que no es menos grave vivir en la más completa soledad o excluido del mercado laboral y del sistema sanitario. Expuesta la situación anterior, mayoritariamente conocida y reconocida como injusta, cabe preguntarse el por qué la sociedad se muestra indolente a la hora de actuar. ¿Somos ajenos, sin más, al dolor del sufriente? ¿Impera sencillamente nuestro ego? Sólo una respuesta afirmativa a estas preguntas, eufemísticamente camufladas bajo un “ahora no es el momento” o “ya sacaré tiempo en un futuro”, entre otras, lo explicaría. Afortunadamente, las palabras del evangelio de esta semana nos ponen en alerta. Jesús, de una manera muy sencilla, nos llama a estar despiertos, prestos y dispuestos. Hay mucho que hacer y se espera la respuesta urgente y decidida de cristianos comprometidos en la construcción del Reino.


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