SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ACCIÓN MISIONERA (En el octubre Misionero)

(mujer, casada, trabaja, 2 hijas, responsable de ONG-D, pertenece a comunidad y movimiento seglar)

El evangelio de este domingo habla de las ambiciones humanas y me recuerda mis miserias. Cuántas veces nace en mi la soberbia en forma de deseo de ser reconocida, de sobresalir, de ponerme por encima de los demás, de éxito… pero ese no es el camino del Evangelio.

Jesús, siendo hijo de Dios, siempre nos habla desde la humildad, desde el servicio; nos invita a ser los últimos, a ser como niños… a dar la vida por el Reino.

Nos habló de ello y su misma vida fue ejemplo, como lo es la de tantos misioneros que lo dejan todo  y se vuelven “esclavos de todos”. Es fácil ver en el camino misionero las aspiraciones a las que todo cristiano debe aspirar; pero difícil hacerlas vida, sin la fuerza del Espíritu.

Señor, enséñame y ayúdame a seguirte, como tú quieres que lo haga.

DESDE LA FAMILIA “En el año Familia Amoris Laetitia”

(mujer, casada, cuatro hijos, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

¿Cuantas veces no le pedimos a Dios que se haga Su Voluntad sino la nuestra?: “Maestro queremos que hagas lo que te vamos a pedir”. La soberbia que nos impide dejar a Dios ser Dios en nuestras vidas.

Sólo desde la entrega de nuestra voluntad a Dios para que se haga Su Voluntad, podemos servirle a Él y por ende a los hermanos. Ser instrumento de Dios, dócil, manso, humilde, para que escriba con nuestras vidas Su Voluntad: “servir y dar su vida en rescate de todos”.


Publicado

en

por

Etiquetas: