SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE UN PROYECTO DE FAMILIA

(mujer, soltera, próxima a contraer matrimonio, trabaja, pertenece a movimiento eclesial)

“Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.” ¿Acaso puede ser más claro, más profundo y bello el mensaje central del Evangelio de hoy? Antes de embarcar en cualquier proyecto, pero especialmente, antes de embarcarse en un proyecto familiar, es necesario posicionarse desde la perspectiva de ponerle amor a todo lo que hagamos. Si no partimos de eso, ¿qué frutos de los de que hablábamos la semana pasada puedo esperar recoger? No siempre es fácil, la vida está llena de momentos difíciles y no siempre nos sale de forma natural actuar desde el amor. En particular, cuando hablamos de un nuevo proyecto familiar, este es un momento emocionante, donde se mezcla la ilusión con muchos cambios que consisten a menudo en adaptarse al otro, en salir de tu zona de confort, darse cuenta de los defectos y limitaciones propios y aceptar los de tu pareja, por ejemplo ¡y qué importante es hacer eso desde el amor! En el núcleo familiar, ya sea en el que nacemos o en el que empezamos a proyectar un futuro, es normal que surjan pequeñas discusiones por nimiedades como la limpieza del hogar, qué hacer el fin de semana, o cómo organizar un evento. Si lo miro todo como Jesús, a través del amor, mis palabras estarán llenas de bondad y no de reproche, desde el amor, perdonar es automático, desde el amor, podemos aceptarnos a nosotros y a los demás tal y como son. Decía San Agustín “Ama y haz lo que quieras: si callas, calla por amor; si gritas, grita por amor; si corriges, corrige por amor; si perdonas, perdona por amor. Exista dentro de ti la raíz de la caridad; de dicha raíz no puede brotar sino el bien”. Así, hoy el Evangelio nos lo recuerda: arraiguemos nuestra vida en el amor, que sea el centro desde el cual sintamos, pensemos, actuemos y vivamos nuestra fe.


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