SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ENFERMEDAD

(mujer, casada, jubilada, convaleciente, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

¡Cuántas voces tenemos alrededor que nos “gritan” para llamar nuestra atención! Unas veces para presionar nuestra voluntad, otras para convencernos de sus ideologías, o voces que buscan dirigir nuestra conciencia. En este tiempo previo a la Navidad se acentúan esas voces que nos invitan al consumo desenfrenado. En ocasiones nos dejamos llevar de esas voces que entran a través de los medios de comunicación envueltos en glamour y brillerio. En medio de tanto vocerío desorientador hay una voz que clama en el desierto: es la voz del evangelio, es la voz que nos advierte de los caminos equivocados que no permiten encontrarnos con el Señor.

Desde que salí del hospital estoy pasando continuas revisiones para que mi máquina no falle y que todos los niveles estén en su punto óptimo; pues la voz de Juan nos invita a pararnos para hacer una revisión a fondo (como si pasáramos esas revisiones médicas o la ITV de nuestra vida) y mirar cómo vivimos nuestro camino de fe. Nos insta a hacer una puesta a punto que nos ayude a allanar los obstáculos y barreras del camino. Allanar… ¿cómo? realizando una limpieza en nuestra vida que nivele y quite todo lo que nos sobra de orgullo, de egoísmo, de prepotencia, de autosuficiencia… de tantas cosas… y redirigirnos en el camino de la humildad, de la gratitud, del servicio, del compromiso. Prepararnos ¿en qué? en que nuestra vida se encauce en los caminos del Señor, aceptar y querer lo que Dios quiera, cuando Él quiera y como Él quiera.

DESDE LA ESPERA DE UNA NUEVA VIDA

(Casada, tres hijas, la pequeña recién nacida, trabaja en el área de maternidad, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)

…delante de ti para que te prepare el camino…

llevo unas semanas  atareada ,nerviosa por sacar huecos en el día a día para buscar en los altillos del armario los bodys talla cero de sus hermanas, poniendo lavadoras de  pequeños pijamitas enterizos con el jabón hipoalergénico que tuve en mente encargar a mi marido para cuando fuese a hacer la compra, … y sigo con mi lista mental… tengo que acercarme a comprar una bolsa de pañales, tengo que organizar que la abuela se quede con sus hermanas  cuando llegue el momento, ya tengo mi camisón para el hospital ( una cosa menos por hacer) … que poco queda, …  sigo intranquila, algo falta… miro hacia mi barriga ya más que prominente y acaricio un momento… qué poco te he pensado, que poco te he hablado, que poco te he dedicado… a Ti. Quiero llegar a todo, quiero atender a los que ya están aquí, estar dispuesta en la casa, a tus hermanas ahora sin cole y a papá y, además, en medio de esta inesperada pandemia, no me siento bien si no aporto mi granito de arena. Aunque mi estado me haya retirado de la primera línea, como sanitaria, aún puedo aportar desde casa y dedico horas al ordenador  a estar al día, en registrar los datos que a mis compañeros de guardia no les da tiempo, a investigar en vacunación…. qué loable todo, qué necesario…. pero … pero apenas te he pensado, echo de menos un rato de intimidad contigo mi Amor…de preparar de verdad tu llegada, mi nueva maternidad que te guíe, tu Navidad.

Señor concédeme la serenidad para entregarme en la oración, para estar contigo, Ilumina mi espíritu para estar preparada para Tu llegada.

DESDE LA ESPERANZA

(matrimonio, trabajan ambos, 4 hijos, en proyecto de inserción de inmigrantes, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Preparar un camino, quitar de en medio todas las piedras, rellenar los baches… porque viene el Señor. Me recuerda como se han volcado las personas de nuestra comunidad con la llegada de unas personas migrantes y como cada uno ha puesto su tiempo, su trabajo o sus dones a disposición para “acoger, proteger, promover e integrar” lo mejor que cada uno sabe, con paciencia y perseverancia allanando así el camino. Ellos, en su vulnerabilidad, nos traen un aire nuevo en medio de este tiempo de tanta angustia e incertidumbre ante la enfermedad, una invitación a cambiar y deshacernos de nuestras piedras, de nuestras costras de barro acumuladas. Aun es posible nacer del agua a una nueva realidad..


Publicado

en

por

Etiquetas: