¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LOS NECESITADOS
(mujer, casada, voluntaria de Caritas Parroquial, pertenece a movimiento seglar)
Este maravilloso relato es para mi toda una catequesis sobre la Eucaristía.
“No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las escrituras?” Cuantas gracias tengo que darle a Dios por las personas que me han ayudado a saborear el Pan de la Palabra. Siempre recuerdo aquella chica humilde y sencilla que venía a las clases de Biblia y tenía aquella sabiduría innata, que sólo puede venir del Espíritu; cuantas lecciones nos daba y cuanto aprendí de ella!
“Lo reconocieron al partir el pan…” Cuantas gracias le doy a dios cada día por saborear a diario el Pan de la Eucaristía. Ese si que es el verdadero encuentro con el Señor. El se hace carne y sangre con nosotros.
Entonces podemos decir: “Era verdad ha resucitado el Señor”!!!! Y ahora nos toca ir a contarlo a los otros para que también vivan la Eucaristía en su plenitud. Cuantos jóvenes participarían activamente en ella si le encontraran el verdadero sentido y no la obligación. Estemos atentos porque muchas veces El camina con nosotros, pero nuestros ojos no son capaces de reconocerlo!
DESDE LA ALEGRIA COTIDIANA
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)
Todo parecía ser un sueño rumbo a Emaús…
Aquellos discípulos regresaban tras la Pasión y muerte de cruz que sufrió el Señor… Ellos que esperaban a un Mesías poderoso, que les liberara de todo mal y sin embargo se encontraron con un hombre, como tú y como yo, que murió de una manera cruel. La desesperanza era la que les guiaba en aquel camino de vuelta, desesperanza que me embarga muchas veces cuando no se cumplen mis expectativas ni en mi familia ni en mi trabajo, cuando algo no sale como quiero y las dudas me llenan de miedo.
Pero entonces cuando menos lo espero el Señor aparece a mi lado, no irrumpe, no llama la atención, simplemente se acerca a mí y me Escucha. Escucha mis temores, se da cuenta de mi falta de confianza y mi falta de Fe para afrontar el día a día, porque le he dado por muerto. Porque confío más en mi autosuficiencia, en creerme mejor que otros. En creer que en verdad no le necesito.
Y durante el camino Él sigue escuchando… escuchando… esperando porque es paciente. Pero en un momento dado comienza a hablar, comienza a regalarme su Palabra, su sabiduría, su Amor… Palabra que se hace vida en mi, que me va transformando, Palabra que toca mi corazón y me hace sentir su alegría, la alegría de la Resurrección, de que el poder del Señor viene de Dios, que me va haciendo sentir una Paz que no soy capaz de explicar… Que me hace sentir la Alegría de su Palabra que es vida y anuncia VIDA.
Y llegamos a Emaús… ” quédate con nosotros” dijeron ellos…
Espera, no te vayas, es tarde quédate. Quédate conmigo, no me dejes, sigue transformando mi vida en esperanza y alegría con la que afrontar las dificultades del día a día, los miedos y dudas que surgen en muchos momentos.
Y entonces “le reconocieron al partir el pan”… Con-partió con nosotros su vida y cuanto hemos tardado en reconocerlo…
Ahora, levántate, no pierdas tiempo y ve a anunciar que ha Resucitado y que seguirá con-partiendo el Pan contigo