SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

Ante el Octubre Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco, dedicamos este tiempo ordinario a esta perspectiva.

 

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, jubilada, colaboradora voluntaria en misiones populares)

La belleza, la ternura, la alegría, el gozo que siente Jesús de Nazaret al hablarnos de su Padre-Dios, a publicanos, pecadores, fariseos …¡a todos nosotros! Hace de su relato, que brota de su experiencia de Amor al Padre,  una declaración de su Misericordia, en palabras muy sencillas, palabras que todos podemos entender, y que fácilmente pueden llegar al corazón del ser humano: “su padre lo vio y se conmovió; y echando a correr se le echó al cuello y lo cubrió de besos”(Lc 15,20)  y eso es, según Jesús, lo que Padre-Dios hace con cualquier pecador si vuelve a Él: Salirle al encuentro, llenarlo de besos y de abrazos, estrecharlo conmovido en su corazón…sin preguntas, sin reproches, sin castigo y …lo más increíble y maravilloso “sale corriendo”…!!,Padre-Dios corre¡¡¡porque el hijo vuelve a su lado y es tal la alegría que siente que sólo quiere besarlo y abrazarlo, emocionado en lo más profundo de su corazón de Padre porque ha recuperado a su hijo perdido. La vivencia, la experiencia del Amor de Dios, lo que Jesús sentía y quiere que yo descubra con su Palabra de buena noticia para todos, es un gran misterio que El me desvela con frases muy sencillas y comprensibles: Padre, Amor gratuito, Perdón, Alegría Fiesta….¡¡Dios me ama por encima de todo y me siento querida, perdonada, abrazada por El…!!Gracias Padre por enviarnos a tu Hijo…

.

DESDE LA MISIÓN

(mujer, soltera, profesional, misionera laica en país desfavorecido)

Este texto me ha llevado a dos experiencias.

La primera, la de sentirme perdonada, la de ser amada de manera incondicional a pesar de mis caídas, de mis alejamientos, de mis distracciones… Y esa experiencia ha sido fundamental en mi seguimiento de Jesús.

¿Cómo amar a los que no me caen bien, a los que me la han jugado, si no he sido amada incondicionalmente?

Y ese seguimiento me lleva a la segunda experiencia, la de acercarme, amar, hacer sentir alguien a personas que, como dice el Papa Francisco, están descartadas por la sociedad. Ellos y ellas también son hijos e hijas de Dios y se merecen sentir amados/as. Seguir a Jesús es hacernos instrumentos suyos para hacer sentir su amor incondicional a todas las personas, pero sobre todo a aquellas a las que nadie tiene en cuenta.

Pero para ello necesitamos primero reconocer nuestra fragilidad, dejarnos amar a pesar de los errores, sentir el amor incondicional de Dios.


Publicado

en

por

Etiquetas: