¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA ENFERMEDAD
DESDE EL TRABAJO
(matrimonio, 50 años casados, él enfermo, ella le cuida, pertenecen a comunidad parroquial)
Del Evangelio de este domingo 12 de Mayo, me quedo con ese buen pastor que conoce y cuida a sus ovejas una a una.
Así eres Tú para mi y yo así lo percibo y acojo como un gran regalo que me haces.
No hay nadie que me conozca como Tú, conoces mis limitaciones, mis defectos, mis penas, mis alegrías… y me conforta saber que como buen pastor siempre procuras llevarme por el mejor camino. Si me tropiezo, tú estás ahí para levantarme tantas veces como sea necesario. Por eso Señor, hoy te doy las gracias y te pido que no me saques de tu redil, dentro me siento protegida, fuera no se que sería de mi.
Así eres Tú para mi y yo así lo percibo y acojo como un gran regalo que me haces.
No hay nadie que me conozca como Tú, conoces mis limitaciones, mis defectos, mis penas, mis alegrías… y me conforta saber que como buen pastor siempre procuras llevarme por el mejor camino. Si me tropiezo, tú estás ahí para levantarme tantas veces como sea necesario. Por eso Señor, hoy te doy las gracias y te pido que no me saques de tu redil, dentro me siento protegida, fuera no se que sería de mi.
DESDE EL TRABAJO
(hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y movimiento eclesial)
¿Cómo es una oveja?
Muchos que critican el cristianismo identifican la figura como sumisa. No han visto una oveja en su vida.
La oveja no es sumisa. Si no, no harían falta perros labradores, o no habria ovejas perdidas.
La oveja es dependiente, sabe de quién depende. Desde el minuto de su nacimiento, ya es del pastor. Se sabe débil, y sin el pastor ni el rebaño la devoran los lobos.
No dependemos de un sueldo, ni de medicinas, ni siquiera del running o de nuestros éxitos.
Nuestro pastor es para siempre.