¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LOS JÓVENES
(mujer, joven, estudiante, pertenece a grupo parroquial)
La lectura de hoy es un claro resumen de mi primer año de Fragua, a lo largo del año hemos crecido gracias a la Palabra, hemos buscado el tipo de suelo que somos, al igual que la parabola que nos cuenta hoy. He ido trabajando con la Lectio Divina y así he llegado al fondo de cada Palabra tal y como dice la lectura.
El fin último es ser tierra fértil, para empaparnos de todo lo bueno que Él tiene para nosotros.
El fin último es ser tierra fértil, para empaparnos de todo lo bueno que Él tiene para nosotros.
DESDE LOS ABUELOS
(mujer, casada, jubilada, 3 hijos, 3 nietos, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)
Alguna vez los padres con varios hijos hemos comentado: ¿cómo es posible que educando a nuestros hijos de la misma manera, con las mismas oportunidades, con la misma entrega, sean tan diferentes?. Cuando algo no ha salido como deseábamos nos hemos preguntado en que nos hemos equivocado. Pienso que lo hemos hecho lo mejor que hemos sabido y más allá de las culpas creo que es cuestión de las aptitudes de ellos, de la madurez de cada uno, del entorno donde se desarrollan. Tú siembras y cada uno responde de manera distinta. Pues algo así es nos cuenta el evangelio de hoy. De la misma forma Dios hace su siembra en todas las personas, y en todas quiere dar fruto. Pero encuentra que a veces… la acogida no es la deseada y por tanto el fruto se resiente. ¡Ojala haya sabido acoger bien la semilla que Dios sembró en mí y que siga dando frutos!.