SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LOS JÓVENES
(mujer, joven, estudiante, pertenece a grupo parroquial)

El evangelio de hoy me recuerda la importancia de seguir construyendo el Reino.
Es algo que se debe de ir haciendo día a día. Este curso, por ejemplo, he sido catequista de un grupo de niños de 5° y 6° de primaria, aunque a veces pensara que no conseguia nada, poco a poco he visto cómo van creciendo estos pequeños en la Fe. Al igual que en verano, en el campamento que organizamos los jóvenes de nuestra parroquia, es un momento especial en el que les intentamos mostrar a los niños, buenos valores para que lo lleven a la vida cotidiana.
Pero además del ámbito de la Fe, doy gracias por la oportunidad que tengo de formarme como futura logopeda, siempre he querido trabajar en algo relacionado con ayudar a la gente, y con esta bonita profesión veo cuánto bien puedo hacerle a las personas que lo necesiten.
Por eso recalco la importancia de ir construyendo el Reino que queremos de paz, amor, ayuda, misericordia… con pequeñas cosas que hagamos, tanto en nuestro grupo de Fe como con la gente de fuera.



DESDE LOS ABUELOS
(mujer, casada, jubilada, 3 hijos, 3 nietos, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

A estas alturas me cansan tremendamente las personas que van por la vida  sintiéndose  poseedoras de la verdad, los perdona vidas que enarbolan la bandera de  la  igualdad, la tolerancia, la justicia… y son extremadamente  intolerantes con los que no piensan como ellos. Sobre todo cuando esto lo llevamos al campo de la fe, de las creencias religiosas el grado de intolerancia es aún mayor. A veces te matan por que no crees en lo que ellos  creen, otras matan tu libertad, te aíslan, te acorralan. Pero el Señor viene a decirnos una vez más que no temamos, que sigamos siendo de los suyos, que estemos de su parte, que ya se encargará El de poner cada cosa en su lugar. Mis nietos se ríen cuando les digo que el Señor sabe todo, hasta tiene contados los cabellos de nuestras cabezas, como hoy narra el evangelio y me miran  pensando que la abuela está un poco loca. ¡Bendita locura si es por seguirte Señor!.

Publicado

en

por

Etiquetas: