¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LOS NECESITADOS
(hombre, casado, trabaja, 2 hijas, colabora con varios proyectos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Jesús nos dejó claros sus mensajes. Id y anunciad la Buena Nueva. Cada vez que esto lo cumplimos, sea la forma que sea, estamos haciendo más presente el Reino de Dios entre nosotros. Hay mucha gente que está cumpliendo esto hasta el extremo, dando su vida en muchos lugares del mundo donde hay muchas dificultades. Tengo amigos que han ido a Lesvos, para salvar vidas en el agua en cayucos donde venían cientos de personas. Este amigo, dudo que hable de Dios, pero pone su vida en riesgo para salvar la de otros. Y cuando esto lo haces, Jesús sabe que tiene un aliado, un verdadero testigo de su obra. Creo que los cristianos tenemos que ir más a Galilea, al monte, a rezar, para que Jesús nos dé fuerzas para ir y anunciar, a través del servicio con el prójimo, su grandiosa obra.
DESDE UNA VIDA NUEVA
(mujer, casada, acaba de ser madre por primera vez, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
“Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” Con el evangelio de este domingo siento que Jesús nos da consuelo, esperanza, fuerza, energía, alegría y serenidad. Nos dice que no se marcha que se queda. Son muchas las veces que hemos experimentado esa presencia en nuestra vida y, ¡qué bien nos hace sentir!. Pero también nos encomienda una misión: “enseñar a guardar todo lo que os he mandado”. He de reconocer que desde que nació mi hijo esta tarea la siento como una gran responsabilidad y que en ocasiones me siento poca cosa. Por eso, cada domingo en la Eucaristía, pido a Dios que me haga instrumento útil para que en todo momento pueda ser transmisora de su Amor. También doy gracias por todos los ejemplos que pone ante mi (mi marido, mi familia, los sacerdotes y mi comunidad)
DESDE LA NOVEDAD DEL MATRIMONIO
(matrimonio reciente, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
En el Evangelio de hoy, Jesús nos llama a participar en la misión universal de la Iglesia, a cada uno desde nuestra realidad concreta. En nuestro caso, esta llamada no se produce sólo de manera individual, sino que nos sentimos enviados por Jesús, como matrimonio, a evangelizar todas las Galileas de nuestra vida. Nos impulsa a llegar, desde la singularidad de nuestro modo de vivir, a las periferias que podemos alcanzar de manera privilegiada, a las vidas de otras parejas con quienes compartimos la realidad del amor humano, iluminándolas, quizás, con nuestro testimonio.
Esta misión no es siempre fácil, y con frecuencia podemos encontrar obstáculos para poner en valor nuestro modo de vivir cristiano delante de otros. Otras veces encontramos que nuestro testimonio es muy pobre y, por qué no decirlo, en ocasiones incluso un anti-testimonio. Pero ante todos estos temores, tenemos la respuesta de Jesús: “sabed que estoy con vosotros todos los días”. Sabemos de quién nos hemos fiado, y eso nos basta.