¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA CUARESMA EN FAMILIA
(hombre, casado, trabaja, 4 hijos, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
En una familia no hay cosa más dura que la noticia de alguien enfermo dentro de ella, desde las pequeñas enfermedades de los hijos cuando se les apaga toda esa alegria o cuando alguna persona mayor como tu padre/madre o tu hermano les es diagnosticado alguna enfermedad más seria.
Basta una enfermedad u otro contratiempo para decir, “Señor, ¿dónde estás? Esto no sucedería si estuvieras conmigo”,como diría Marta.
Ante estas circustancias podemos sólo quedarnos en pensar igual que Marta, que Jesus solo esta presente en ciertos momentos y de paso, pero nos olvidamos que El es nuestra propia vida y nuestra resurreción y no es tan solo una doctrina en la que debemos creer y punto, sino que hay que verlo y vivirlo en tu propia existencia, con todas las circustancias fáciles o dificiles.
Tengo en mente a mi padre, con su enfermedad, con sus dificultades, con sus días buenos y malos en las que no hace otra cosa que enseñarme que dentro de su “realidad” el Señor le ha preguntado…¿crees en mi, en lo que hago? Y con su “SÍ” rotundo me muestra cada dia que a Jesus lo vive no como una teoría sino como algo suyo, que la resurreción es tirar para adelante sabiendo que el Señor todo lo puede y el que te da todas las fuerzas, reconociendo que la vida no se agota con los achaques del cuerpo sino que la vida es realmente vida porque Cristo esta presente en la suya y nada más. Así fué la actitud de María.
Que el Señor nos enseñe a las familias a ser como ella, que al reconocer a Jesus corramos rápido hacía Él, para buscar descanso sea cual sea nuestra circustancia.
DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(mujer, soltera, participa activamente en la lucha de los derechos de los inmigrantes, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
En este Evangelio Jesús se conmueve ante la enfermedad y muerte de su amigo Lázaro. Él no se hace el disimulado ante este momento de sufrimiento de las hermanas y la pérdida de Lázaro. Si bien esta enfermedad no es de muerte, sino para Gloria de Dios. Así es cómo se ha conmovido también al ver a su pueblo ante el plan de salud que proponía el Congreso, dónde si pasaba dicho plan, 24 millones de personas se quedaban a la deriva sin ninguna asistencia médica. (por supuesto los más pobres y sin documentos)
Igual que la piedra del sepulcro de Lázaro, Jesús nos mueve a la oración por supuesto, y también el acompañar a los Sacerdotes, Religiosas y Religiosos de Justicia y Paz, de esta Arquidiócesis; a una conferencia de prensa. Donde ante canales televisivos denunciaron que seguimos crucificando a Jesús: * Ante la separación de las familias. * Ante el sufrimiento de los más inocentes y vulnerables que son los niños, que viven la realidad y preocupación de quedarse desprotegidos. *Ante la amenaza de no sentirse con la libertad de desplazarse a su trabajo y traer y proveer el sustento a su hogar. *Ante la construcción de un muro que divide a los pueblos y naciones. Por cada denuncia se dio un golpe a la Cruz como símbolo de seguir crucificando a Jesús.
Se prosiguió al rezo del Viacrucis, dos estaciones tuvieron lugar alrededor de la pila Bautismal en el templo, las demás estaciones caminando por una Avenida principal en el centro de la ciudad, hasta llegar a la Plaza Federal. Todo en ese tono de oración y recogimiento, en esos momentos se llevaban a cabo las votaciones en el Congreso, para aceptar o rechazar el Plan de Salud.
Así Jesús nos invita a mover la piedra que cubre la entrada al sepulcro de Lázaro para que salga a la luz el bien, para su pueblo. No se aprobó el Plan. Hay que remover la piedra para que en la comunidad haya vida, para la Gloria de Dios. Guárdanos Oh Dios, Tú eres nuestro refugio.
DESDE LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO
(hombre, casado, jubilado, voluntario de pastoral penitenciaria, pertenece a movimiento eclesial)
En este pasaje de la resurrección, o más bien, de la revivificación de Lázaro, hay un cierto paralelismo con el del domingo pasado, del ciego de nacimiento. Viene Jesús a decirnos que todos los que están muertos o ciegos, en razón de la ley humana, no los abandona. De una situación de muerte en la que nos hallamos por el pecado o por la falta de libertad de un condenado, el creer en la misericordia y Amor de Jesucristo, nos lleva a una experiencia alegre de vida. No ha venido a condenar, sino a salvar y dar vida en abundancia. Nos promete que todos los que creen en Él, no morirán para siempre. Con este revivir de Lázaro, nos está anunciando su propia Resurrección y la de todos aquellos que crean en Él.