¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LOS MAYORES
(hombre, 88 años, casado, vive con su mujer e hija, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Hay en este trozo evangélico dos aspectos muy significativos: Amad a vuestros enemigos y sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto.
No es fácil para el ser humano y por supuesto para el cristiano seglar, cumplir lo que nos dice la palabra de Dios al respecto.
Sobre amad a vuestros enemigos, tengo dura experiencia. En tres ocasiones fui asaltado por atracadores que de forma violenta me despojaron de todo lo que llevaba de valor. Después de esto sentí que tenía que perdonar, pero no deseo a nadie que se vea en esta situación.
Respecto de ser perfecto, nos pone el Evangelio el listón tan alto, que tenemos que decir: “tira largo y tendido” que no te cortas, que tienes camino donde avanzar.
DESDE EL TRABAJO
(madre e hija, trabajan juntas en empresa familiar, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Una vez más Jesús nos dice cómo actuar, cómo interpretar la Ley. Y nos pide mucho más, lo más difícil, no responder ante ofensas o agravios, dar más de lo que nos piden. Es así como damos testimonio del “modo de ser” cristiano. En la vida diaria y sobre todo en el trabajo, te das cuenta que tiene toda la razón. Cuando respondes con amor y con toda tu dedicación a la persona difícil, esta queda desarmada, no juegas en su campo y al final viene al tuyo, lo conquistas, sabe que es tratado como tu persona más querida y reconoce al hermano en el Amor del Padre.