SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LOS MAYORES
(hombre, 88 años, casado, vive con su mujer e hija, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Juan exclama: ” Este es el cordero de Dios “. Se van reuniendo entorno suyo los discípulos que le seguirán lo que les queda de vida.
Este seglar hace muchos años, un día se reencontró también con el cordero de Dios, digo se reencontró con Él porque de joven se había apartado un tanto de su camino.
Me encontré nuevamente con Él en el cruce de una carretera con una línea de ferrocarril. Cuando tenía 18 años me encontraba de servicio de guardabarrera y en esas largas noches de 12 horas de servicio había mucho tiempo para pensar. Y esa noche se me ocurrió hacerme la pregunta: ¿Por qué no asisto a Misa los domingos como hacía antes?y dicho y hecho! A la parroquia el domingo!.
Para mí el Espíritu Santo vino a buscarme aquella noche…
En la parroquia me encontré con dos amigos seglares que me ayudaron a que siguiera a Jesús hasta el día de hoy.
Y sé que cuando Él haya mirado hacia atrás me habrá visto seguirle, con mis tropiezos y aciertos.

DESDE EL TRABAJO
(matrimonio e hija, trabajan juntos en empresa familiar, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

De la lectura del Evangelio de Juan destacamos tres puntos:
1.  Reconocimiento de Dios.
2.  La vocación de servicio.
3.  Dar testimonio a través de nuestra labor.
Dios esta en cada uno de nosotros y se manifiesta de diversas formas el reconocimiento de Juan nos indica que tenemos que estar alerta y ver con los ojos del corazón, a cada persona que se nos acerca y destinatarios de nuestro trabajo. Es nuestra labor como cristianos procurar encontrar a Dios en ellos.
Estamos obligados a formarnos y a realizar nuestra tarea con el mayor amor, dedicación y esmero, para dejar evidencia de que nuestra responsabilidad en el trabajo es expresión del amor a Dios y a los hombres.
No hay nada mejor que alguien reconozca la mano de Dios en nuestro trabajo diario y nos identifique  como cristianos  en el desempeño del mismo, siendo una forma de evangelizar y dar testimonio.


Publicado

en

por

Etiquetas: