SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ESPERA
(mujer, casada, 3 hijos, embarazada, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Los Magos de Oriente no eran impetuosos e impacientes. En su sabiduría, sabían esperar. La búsqueda de la Verdad conlleva estudio y paciencia. Un embarazo también te enseña a esperar y a ser paciente, y si es planificado y buscado, más aún. Dentro del proyecto común de pareja, que supone el crear una familia y el buscar la venida de los hijos, la paciencia, la espera y la confianza en Dios, dador del don de la Vida, es clave. Es una espera y una búsqueda activa, como la de los Magos de Oriente: ven la estrella, la siguen, por el camino se topan con el mal (Herodes) del que obtienen información y se libran confiando en Dios, y cuando llegan al niño Dios, encuentran una inmensa alegría y caen de rodillas a adorarlo.
Cuando ves la vida crecer en tu vientre y ves  la mano de Dios ahí, cuando nace el bebé, también todo te impulsa a adorar a Dios por la inmensa alegría de un nuevo hijo. Y lo adoras con tu cariño, tus desvelos, tu negación a tus propias necesidades por las del bebé… Adoras ese milagro, que es el don de la Vida, que Dios ha puesto en tu vientre y en tus manos. Los adoras con oro, incienso y mirra, como a un rey, porque reina en tu vida. Le das el oro material de lo que necesite, pero también lo reverencias, unges y perfumas con piropos, caricias, ternura y todo el Amor que Dios previamente ha sembrado en tu corazón de madre.

DESDE LA FAMILIA
(hombre, casado, trabaja, tres hijos, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Los reyes magos, igual que los pastores, se llenan de alegría, y  dan lo mejor que tienen: oro, incienso y mirra. Yo también quiero vivir esa alegría, y también quiero dar lo mejor que tengo… no es facil, pero los reyes también tuvieron dificultades, la autoridad competente de la época. No, mis limitaciones no son tan claras, son generalmente mas relacioneadas con la vida familiar… falta de tiempo para hacer nada, a veces falta de tiempo de calidad para estar con los mas cercanos… ¿Cómo darme entonces a los más elejados?
Sencillamente es la alegría de la salvación de Dios la que nos da la fuerza para dar lo mejor que somos, alli donde estemos, en el trabajo, en la familia, en los demás, en los más alejados.
Gracias, gracias por estar siempre ahí, por estar con nosotros, por darnos vida, ayudanos a dar lo mejor que tenemos.


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