SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE EL AMOR EN LA FAMILIA “AMORIS LAETITIA”
(matrimonio, trabajan ambos, tres hijos, pertenecen a comunidad cristiana)

El evangelio del próximo domingo nos invita, a través de tres acciones, a orar de una manera sencilla, como lo haría un niño; desde la confianza absoluta en nuestro Padre Dios:
«Pedir» es la actitud propia del pobre que necesita recibir de otro lo que no puede conseguir con su propio esfuerzo: ¡Qué bonito poder aprender de nuestros hijos esa confianza en pedir a Dios lo que nuestro corazón desea y anhela con la esperanza de ser recibido de sus manos!
«Buscar» no es solo pedir, es, además, moverse, dar pasos para alcanzar algo que se nos oculta porque está encubierto o escondido; es ponerse en acción, en camino; es buscar nuevos senderos para evangelizar, es construir el reino de Dios cada día en nuestras vidas. Y así como Dios Padre nos muestra ese camino, también nosotros, como padres, debemos ir descubriéndoselo a nuestros hijos paso a paso.
«Llamar» es gritar a alguien al que no sentimos cerca, pero creemos que nos puede escuchar y atender: cuántas veces hemos escuchado la llamada de nuestros hijos, que hemos atendido rápidamente, que hemos consolado, que hemos socorrido con ternura… Así mismo, Dios responde a nuestra llamada, aunque a veces estemos un poco “sordos” para escucharla en lo más profundo de nuestro corazón.

DESDE LA MISERICORDIA: DAR REFUGIO AL PEREGRINO
(mujer, soltera, participa activamente en la lucha de los derechos de los inmigrantes, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)  

Hoy las palabras de Jesús son para nosotros, su invitación a que nos fiemos del Padre, como lo hizo Él.  Muchas veces somos presos de nuestras cosas, envueltos en la búsqueda del todo y pronto.
Como ejemplo de esa respuesta que Nuestro Padre nos da, es que, una chica indocumentada que ha luchado arduamente por los derechos de los indocumentados; por fin con un permiso, regresa a su pueblo natal por unas dos semanas, el hecho de que sus padres le trajeron a la edad de cuatro años  y después de veintisiete años, logra por Gracia de Dios regresar y conocer parte de la cultura de su región, el consulado le consiguió boletos para ir a la Galaguetza.  Lo más asombroso es que reconoce, que para poder seguir abogando,  y dar posada al peregrino: Necesitamos el carácter Moral, el que nos acompañe en nuestra abogacía por el Peregrino, la justicia que Dios pide de nosotros. El habernos acompañado en esta lucha la Iglesia Católica y demás religiones, han sido de peso su presencia (factor muy importante). También necesitamos que tengamos de nuestra parte, congresistas y senadores  creyentes (la política) y también el tener en consideración el factor económico resaltando la contribución del inmigrante en la economía del Edo y la Nación.
Así fue como se logró que el Gobernador del Edo firmara la propuesta sobre la aceptación del cuidado, y servicio médico para los niños  hasta la edad de 18 años, sin importar el estatus legal.
Otro ejemplo de dar posada al peregrino ha sido, el que dos seminaristas pidieron posada, porque donde estaban ya no les daban albergue. Ellos ya fueron aceptados en otra Diócesis, solo necesitan terminar su curso de inglés. Por la Gracia de Dios, porque está atento a las necesidades de sus hijos, orando y moviéndonos, ya tienen posada de aquí hasta que partan a su nuevo destino.
Alabemos al Señor y démosle gracias por su ternura y su Misericordia.


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