¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE EL AMOR EN LA FAMILIA “AMORIS LAETITIA”
(matrimonio, trabajan ambos, tres hijos, pertenecen a comunidad cristiana)
Jesús eligió a setenta y dos para proclamar con Él la llegada del Reino de Dios, para testimoniarlo con sus vidas y sus gestos. Hoy nosotros, todos los cristianos, estamos también llamados a ser, como dice el papa Francisco, “discípulos misioneros”: siempre discípulos y siempre enviados con un tesoro que hemos de compartir. En esta tarea, nuestra alegría no debe estar centrada en el “resultado”, en los “logros” que obtengamos de la evangelización en nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestra parroquia, o en cualquier otro ámbito de nuestra vida (nosotros debemos cooperar en la siembra, lo demás es obra de Dios). Debemos estar alegres por la gracia de la fe que nos hace ser seguidores de Jesús, poder escuchar su voz, seguirle por el camino y que llena nuestro corazón y nuestra vida entera.
DESDE LA MISERICORDIA: DAR REFUGIO AL PEREGRINO
(mujer, soltera, participa activamente en la lucha de los derechos de los inmigrantes, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
El Señor designa, llama, acoge y capacita. Nos envía a dar respuesta al más desprotegido, al vulnerable. Así fueron los comienzos de los agentes de pastoral hacia el inmigrante. Por cuestiones de fondos por alrededor de año y medio, tuvimos un espacio para que fuéramos dando respuestas a lo que se nos venía de la Reforma Migratoria; se terminaron los fondos y cuando en las ocho parroquias se habían formado los agentes de pastoral migratoria. Se debía cerrar el centro ya que el espacio lo necesitaban para otros programas.
Hubo la necesidad de buscar apoyo Jerárquico, nos reunimos con el Obispo del Vicariato, para poder seguir en la Misión. Fue entonces cuando nos sintonizamos con el Santo Patrono de los inmigrantes, (Mártir Santo Toribio Romo González) que ya cuenta con bastantes testimonios, que por la Gracia de Dios ayuda a cruzar la frontera, a quiénes se encuentran perdidos por el desierto, les lleva a un lugar seguro, los protege.
Salimos del centro y seguimos reuniéndonos en diferentes casas parroquiales, dando respuesta; pero como nada es fácil, el poder interviene y nos llaman a cuentas, se nos lee la cartilla y como obligación debíamos estar bajo la sombrilla del Pastoral Migratoria de la Arquidiócesis. Seguimos adelante nuestro camino sacudiéndonos los pies y caminando con Jesús como discípulos itinerantes.
En esta última semana se nos llamó a rendir cuentas con el Obispo; sin embargo contamos con esa paz que el Señor nos da. A pesar de todos Jesús es maravilloso ha rellenado los huecos para seguir en el camino, para dar respuesta, a tantos que por el empate en la Corte Suprema, el inmigrante está en el limbo. Pero aún en esta situación Ntro. Padre Dios, Jesús y el Espíritu Santo, llevan tatuados los nombres de los que no tienen posada. Con Fe, Esperanza y Caridad vamos caminando y buscando iniciativas para un cambio en las votaciones próximas con el lema (“Hazlo por mí”) Oremos para que el Señor mueva los corazones de los que tienen el poder del voto y podamos dar respuesta a nuestros hermanos (as) inmigrantes.