SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE EL AMOR EN LA FAMILIA “AMORIS LAETITIA”
(matrimonio, trabajan ambos, tres hijos, pertenecen a comunidad cristiana)

Jesús nos hace hoy a nosotros la misma pregunta que les hizo a los discípulos hace 2000 años: “¿Quién decís que soy yo?”. Y nosotros podemos contestarla con algo aprendido, con lo que hemos estudiado en el catecismo o en el Evangelio: “¡Tú eres el Hijo de Dios vivo, Tú eres el Redentor, Tú eres el Señor!”. Podemos dar la respuesta “correcta”, demostrar que “conocemos” a Jesús. Pero esto solo, no es suficiente. Para conocerlo de verdad es necesario que le sigamos a lo largo del camino de nuestras vidas, en el encuentro de todos los días con el Señor,  en los momentos de oración y contemplación en soledad, en familia y en comunidad; pero también en los momentos de acompañamiento y lucha junto a los que sufren y en nuestros sufrimientos, junto a los necesitados y en nuestras necesidades, y junto a los más débiles y en nuestras debilidades. Y precisamente este seguir a Jesús nos hace conocerlo de verdad. Seguir a Jesús con nuestras virtudes y también con nuestros pecados. Pero seguir siempre a Jesús.

DESDE LA MISERICORDIA: DAR REFUGIO AL PEREGRINO
(mujer, soltera, participa activamente en la lucha de los derechos de los inmigrantes, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)  

Jesús se encontraba en un lugar solitario, para orar. En varias ocasiones importantes y decisivas, se le presenta así: antes de comenzar su Misión, en el momento de escoger a los doce apóstoles, en la Transfiguración, en el huerto de Getsemaní, etc.…  Comparo el hecho de la relación filial  con Dios Padre, con la siguiente vivencia; varias veces hemos recurrido al Templo para que en ambiente de recogimiento, no importando ningún credo, hemos citado e invitado a personas en cargos gubernamentales, a estar en contacto con el pueblo de Dios, documentado, e indocumentado. De hecho entre paréntesis  la ciudad es un santuario, donde se protege al inmigrante.
Pero en una ocasión se logró reunir a tres personas católicas,  con un potencial influyente dentro de la política. Los tres se presentaron como descendientes de inmigrantes; pero uno en especial, en su locución se definió así mismo, comparándose a San Pablo, él mismo confesó como Alguacil de un Condado- “El Señor me derrumbó”- Así por la Gracia de Dios, tenemos un aliado más a favor del inmigrante.  Otro testimonio de él, fue en la manifestación de la Plaza Federal, se pedía en dicha manifestación el detener las deportaciones.
Él nos habló de los miembros de su partido, que están en contra de los inmigrantes, y dijo- “Puedo hablar de mis colegas”- “pero así como Uds. oraron por mí, y lograron mi conversión, así también nosotros oremos juntos”- Dirigió la oración del Padre Nuestro y un Ave María por ellos. Con su testimonio de vida siendo coherente, nos ha demostrado su valentía de no tener miedo al que sea rechazado. Sin embargo, con sus acciones nos abre camino, para dar “Posada al Peregrino” Demos gracias a Dios por él y otros tantos que viven en el anonimato.


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