¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE EL AMOR EN LA FAMILIA “AMORIS LAETITIA”
(matrimonio, trabajan ambos, tres hijos, pertenecen a comunidad cristiana)
En este pasaje del Evangelio se nos habla de una situación de dolor muy fuerte: una madre viuda enterrando a su único hijo. En los últimos años hemos vivido en nuestra familia muchas situaciones de dolor, pero podemos afirmar que, precisamente en esos momentos, es cuando más cerca hemos sentido la presencia, el consuelo y el aliento del Padre en nuestras vidas.
También en nuestra familia hay ocasiones de “muerte espiritual”, cuando por diversos motivos nos apartamos de la voluntad de Dios y salen a relucir nuestro cansancio, nuestra falta de paciencia y de fe, el no ponernos en el lugar del otro,… Justamente en ese momento, si somos capaces de pararnos, escucharemos la voz misericordiosa del Señor que nos dirá personalmente a cada uno de nosotros: “¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!”. Y es que lo bueno de ser cristiano es que tenemos la certeza de que, más importante que la caída, es el levantarse y seguir caminando.
DESDE LA MISERICORDIA: DAR REFUGIO AL PEREGRINO
(mujer, soltera, participa activamente en la lucha de los derechos de los inmigrantes, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Jesús está vivo en medio de nosotros. Sigue estando con nosotros hoy, y ante los problemas de dolor, que nos matan, Él nos dice: “A ti te digo levántate” Dar refugio al peregrino me trae a la memoria, la ocasión en que una abuela indocumentada, tiene a su cargo a su mamá anciana y a su hermana con necesidades especiales, Salió fuera de la ciudad en la que vive, llevaba a ambas para hacer sus deberes en una lavandería. Al salir del establecimiento, ya de regreso, conduciendo su automóvil; le detiene la policía del suburbio y le arresta por no tener el carnet de conducir y pasa unas horas en la comisaría. Ahí Jesús está con ella. Más tarde logran que recojan a su madre y hermana, paga la multa.
Siguen resonando las Palabras de Jesús: “A ti te digo Levántate” Acompañándole se le dió seguimiento, canalizando los recursos y a quiénes legalmente le pudiesen acompañar a la corte y pudiese seguir adelante. (Con la precaución de evitar salir de la ciudad donde reside, pués en ésta, se considera un santuario para el inmigrante y no hay riesgo de deportación por situaciones de violación de tráfico) Dios nos sigue acompañando y nos repite acompañen a mi pueblo: Soy el Padre de los huérfanos, defensor de las viudas y del inmigrante.