¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LOS NECESITADOS
(hombre, casado, dos hijas, trabaja en caritas, pertenece a movimiento seglar)
El hambre y la pobreza están instalados en Mozambique. África es un continente fascinante, pero el sufrimiento está demasiado presente en su gente. Cuando te vas de misiones, están pensando en anunciar el Evangelio, la buena noticia de Jesús, porque has descubierto que a ti te hace feliz, y también piensas en todo lo que puedes hacer, para lo que te has preparado durante tanto tiempo.
Sin embargo, la realidad te desborda. Es mucho más grande que nuestro pequeño mundo. En una realidad donde el sufrimiento está tan presente, donde las personas conviven con la muerte cada día, te ves pequeño, y a veces incluso inútil. Quise dar testimonio, quise anunciar y transformar, y descubrí un pueblo donde la esperanza brotaba entre el sufrimiento, donde la vida surgía en cada rincón. No eran personas a quienes anunciar, eran amigos y hermanos con quienes compartir lo que juntos íbamos descubriendo. Dios es luz para los hombres, me ha hecho feliz, ha sido luz para mi vida, y en Mozambique descubrí realmente que “acampó entre nosotros”. Desde entonces, tengo claro que anunciar es compartir, dejarte sorprender con los demás por Dios que se desvela donde menos te lo esperas, que es luz presente en cada persona, en cada realidad.